No Sudden Move de Steven Soderbergh.

Se estrenó en HBO Max, la esperada nueva película del director de Sexo, Mentiras y Video, Traffic y Erin Brockovich.

Ray Liotta, Benicio Del Toro y Don Cheadle protagonizan esta historia de gangters dirigida por Soderbergh.

La buena noticia es que Steven Soderbergh siempre vuelve. Luego de anunciar su retiro en el 2013, el director siempre encuentra una excusa para volver y, la verdad, bienvenido que así sea, ya que a partir de ahí vinieron distintas producciones del director que fueron de lo más destacable de su filmografía como Unsane y Logan Lucky. Por eso, esta versión de Soderbergh en permanente retirada resulta atractiva, más allá de volver en la zona de confort del director y su fórmula de thriller criminal respaldada por un fuerte elenco.

Ambientada en 1954 en Detroit, la historia sigue a un grupo de delincuentes de segunda clase que se cruzan entre si. Reclutados por el enigmático Doug Jones (Brendan Fraser), Curt Goynes (Don Cheadle), recién salido de la cárcel, y Ronald Russo (Benicio Del Toro) se juntan con Charlie (Kieran Culkin) para un trabajo fácil en apariencia: hacerse de un cuaderno con datos comprometedores para figuras importantes de la ciudad. Curt y Ronald van a “cuidar” a la esposa (Amy Seimetz) y al hijo (Noah Jupe) de Matt Wertz ( David Harbour), mientras Charlie lo lleva a buscar los documentos. Simple, por supuesto, pero un giro en los hechos termina con un cadáver y una situación que no queda del todo clara. Intentando darle sentido a todo, Curt y Ronald se proponen averiguar qué sucedió. Al mismo tiempo, Matt es investigado por un policía (Jon Hamm) escéptico de su historia de que fue víctima de un robo al azar. Cuanto profundizan más profundo se pone todo el mundo, más confundido se vuelve la mayoría. Pero, quién mueve los hilos es lo que realmente está en juego. Estas son preguntas que todos se hacen, pero al tratarse de una película de Soderbergh, es poco probable que las respuestas sean fáciles.

Sostenida gracias a un elenco que encaja perfectamente en cada papel, Soderbergh logra que la trama de la película sea tan complicada como algunas de las tramas del atraco de Oceans. El reunirse con un gran elenco parece ser su predilección. Porque, además de los actores mencionados, también tenemos grandes actuaciones de Ray Liotta, Bill Duke, Julia Fox y un cameo sorpresa de Matt Damon. Así, la película pasa de una escena a otra con bastante rapidez y se sostiene sobre la base de que cada personaje parece una parte verdaderamente integral de la historia. Una sorpresa aún mayor es el adolescente Noah Jupe (A Quiet Place I y II), en su undécima película, quien retrata cómodamente las emociones ante la cámara a una edad tan temprana. Donde la mayoría de los actores infantiles/adolescentes parecen fingir, Noah puede actuar como un verdadero actor con gran soltura.

No solo se hace fuerte con las actuaciones, Steven Soderbergh toma el guión de Ed Solomon como excusa para seguir experimentando técnicas distintas a la hora de ser su propio director de fotografía. Mientras que en Unsane se destacaba por ser filmada con un Iphone 7 Plus, acá el uso de una lente de ojo de pez en más de una escena hace su aparición, emulando a Yorgos Lanthimos, en una elección que uno puede amarlo u odiarlo, pero se respeta por su audacia.

De esta manera, lejos de ser lo mejor del director, No Sudden Move es una especie de colección de sus grandes éxitos, al cruzar Ocean’s Eleven con The Informant y Efectos secundarios. Un film que se destaca por sus giros en la trama, las traiciones y las actuaciones, pero carece de las bromas elegantes y de las técnicas de edición vertiginosas de algunas de sus mejores películas, aunque conserva la base inteligente de los personajes y temas clásicos de Soderbergh que siguen siendo un elemento básico relevante en los dramas del cine norteamericano.

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