Dentro de la Sección Autores y Autoras de la 36° Edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, se estrenó el drama romántico seleccionado por Finlandia para representar a su país en los Premios Óscar.
Laura (Seidi Haarla) es una joven finlandesa que está en una relación con una mujer mayor en Moscú. Juntas habían planeado un viaje a Múrmansk, una ciudad portuaria en el extremo noroeste ruso. Laura es arqueóloga y su interés principal era poder ver unos «petroglifos» que se encuentran allí. La pareja se baja del viaje por cuestiones laborales por lo cual Laura debe tomar el tren sola y atravesar casí toda Rusia para llegar. Antes de irse de Moscú, Laura se siente al margen del grupo de amigos de su amante y sus charlas literaria informada, por eso es hora de reevaluar las cosas.
Una vez que está en el tren, conoce a su compañero de cabina, Ljoha (Yuriy Borisov), una pesadillas, especialmente para una mujer que viaja sola. Un minero que viaja para buscar trabajo en Murmansk, el mismo lugar al que Laura también se dirige. El joven está borracho, es agresivo e impredecible, tanto que Laura merodea por otros tramos del tren solo para evitarlo. Solo después de que Laura tiene una amarga experiencia en el tren con un compañero finlandés, un hombre superficialmente más digno de confianza, ella y Ljoha comienzan a descongelarse en la presencia del otro. Comienza a surgir un entendimiento, por tácito que sea, de que ambos podrían beneficiarse de ver el mundo de manera un poco diferente.
El film es en parte una road movie romántica con momentos de comedia sobre opuestos que se atraen poco a poco, mientras comparten un viaje en medio de una Rusia en los primeros días postsoviéticos. Los detalles de época y la atmósfera tienen una sensación de inmersión que vemos a través del lente de la preciada cámara de video que Laura lleva consigo a todas partes, en una áspera guardia del tren, hasta los implacables paisajes del norte y las botellas de alcohol ilegal que algunos aldeanos amistosos deciden darle de regalo
Muchos de los ritmos de la historia son similares a otros cuentos similares donde la necesidad de salir a la carretera para redescubrirse a uno mismo aparece como eje central de la historia. Pero la presencia de un extraño tosco que ofrece más de lo que imagina hace de Compartment N°6 una experiencia distinta. donde siendo el viaje el punto y no el destino. Podríamos catalogarla como una versión finlandesa de Antes del Amanecer de Richard Linklater, con la salvedad de que acá a los personajes se los ve en un estado de mayor vulnerabilidad, con pasados dolorosos y secretos que prefieren ocultar. Pero son las actuaciones (sobre todo la de Yuriy Borisov), las que le dan al film una frescura especial, por más sombríos que sean los escenarios, dejando como resultado una cálida película en medio de un páramo helado.
¿Te gustó la publicación? Dale click al enlace para ayudar a los medios independientes: https://cafecito.app/brunocala
