Bailarina: Una expansión coherente dentro del universo John Wick

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Este jueves se estrena en cines argentinos, el spin off de la saga creada por Chad Stahelski, protagonizada por Ana de Armas.

El fenómeno de John Wick ya no se limita a su personaje central ni a sus películas originales. Desde 2014, la saga protagonizada por Keanu Reeves redefinió la acción estilizada en Hollywood y abrió un universo que, con Bailarina, suma ahora su primer spin-off cinematográfico.

Dirigida por Len Wiseman (Inframundo, Inframundo: Evolución, Duro de Matar 4.0 y la remake de El Vengador) pero con una innegable supervisión creativa de Chad Stahelski —quien no figura en los créditos pero según rumores intervino en la edición y el rodaje adicional—, esta nueva entrega apuesta por una protagonista femenina, interpretada por Ana de Armas, en la piel de Eve Macarro, una joven moldeada por los Ruska Roma para convertirse en asesina de élite.

Ana de Armas as Eve in Ballerina Photo Credit: Larry D. Horricks

Bailarina retoma varios códigos del universo Wick: la estilización de la violencia, las coreografías físicas coreografiadas al detalle, la mitología interna con reglas inquebrantables, y la presencia de personajes reconocibles como Winston (Ian McShane), Charon (el fallecido Lance Reddick) y, brevemente, el propio John Wick. Sin embargo, su historia de venganza carece del misterio y la sorpresa del original, y su guion, a cargo de Shay Hatten, se apoya en arquetipos demasiado reconocibles: la mentora rígida (Anjelica Huston), el antagonista despiadado (Gabriel Byrne) y la heroína solitaria.

El resultado es una película de acción efectiva pero derivativa, con momentos de gran intensidad (una pelea sobre hielo con cuchillas, una tremenda batalla de lanzallamas o un pueblo entero persiguiendo a la protagonista) que mantienen el ritmo sin alcanzar el virtuosismo de las entregas previas. Ana de Armas entrega una actuación física impecable, aunque el film nunca termina de construir un universo propio alrededor de su personaje.

De todas maneras, Bailarina cumple, sobre todo en la segunda mitad, como pieza dentro de una maquinaria más grande. No revoluciona, pero suma. Y en un mundo como el de John Wick, eso ya es bastante.

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