Todos tenemos un muerto en el placard o un hijo en el closet de NIcolás Teté.

En espacios INCAA y en el ciclo “Jueves de Estreno” de Cinear.ar TV con emisiones el jueves 12 y el sábado 14 a las 22 hs se estrena la comedia dramática acerca de conflictos familiares centrados en el vínculo entre padres e hijos.

Facundo Gambandé protagoniza Todos tenemos un muerto en el placard y un hijo en el closet.

Manuel (Facundo Gambandé) vive en CABA, acaba de aprobar una materia de la facultad y Máximo, su pareja, se va al exterior. Aprovechando que terminó de cursar antes decide adelantar su viaje a su ciudad natal para el aniversario de boda de sus padres (María Fernanda Callejón y Diego De Paula) a quienes no ve desde que «salió del closet» en Nochebuena. Uno de sus planes es conseguir dinero para poder irse a vivir con su novio a Dinamarca, pero al llegar a la casa de su familia su novio lo deja y entra en crisis con su vida. Pero dentro de esa crisis personal el viaje también sirve para despertar problemas familiares: la no aceptación de su sexualidad, el enojo del padre porque nadie quiere ocuparse de la fábrica de pastas familiar y un secreto de su hermano, que la familia esconde bajo la alfombra.

Apelando a una sencilla premisa que cruza a cualquier familia contemporánea, Nicolás Teté logra configurar una tierna comedia dramática, donde las actuaciones son el sostén principal para que todo se dé de forma natural. Ahí es donde sobresale Facundo Gambandé que logra darle a Manuel la profundidad necesaria del joven bloqueado por la no aceptación (más precisamente negación) de su familia de su condición pero que repercute en todas las decisiones que toma en su vida.

El resto de la familia acompaña el periplo del joven Manuel. Luis, un padre que no quiere tocar el tema pero cuyo único y sincero interés es que su hijo sea feliz; Clara, una madre cariñosa pero que le cuesta lidiar con el tema; Luisito (Mateo Giuliani), un hermano deportista que es orgullo de sus padres (y se lo hacen saber a sus hermanos); Clarita (Antonella Ferrari), una hermana que intenta descubrir tips sobre la sexualidad y Facu (Pablo Valdes), el menor de 14 años que aparece poco pero que cada aparición aporta los momentos más divertidos, por su postura desinterada y descontracturada, propia de la edad. Mientras que el siempre efectivo Lucas Ferraro se pone en la piel de Martín, un profesor de literatura con el que Manuel tendrá fugaces encuentros en el pueblo, mientras busca lugar para tapas sus penas.

Funcionan como elemento que le da una agradable impronta divertida y juvenil, algunos momentos musicales, como el baile de Manuel al ritmo de Tu Veneno de Natalia Oreiro o escenas del protagonista cocinando, lo que uno percibe, parece ser su verdadera pasión, pero que por el enfrentamiento con el padre parece clausurada. Con esos elementos y un contexto de aparente pueblo conservador, Todos tenemos un muerto en el placard o un hijo en el closet nunca fuerza las emociones y se siente sincera en sus formas, gracias a una dinámica y amigable forma de relatar los conflictos que se van descubriendo bajo esa máscara de familia feliz que uno percibe en el inicio. Un film lleno de sentimientos agradables que sería volverse muy puntilloso criticar algunas cuestiones específicas que no perjudican la intención del film.

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