[Crítica] Ghostbusters: Apocalipsis Fantasmas de Gil Kenan

Nuestra puntuación

Este jueves se estrena en cines una nueva entrega de la clásica franquicia creada en los ochenta por Ivan Reitman.

Ghostbusters: Apocalipsis Fantasmas presenta una dualidad intrigante. Por un lado, ofrece una historia fresca y original que se siente auténticamente como una continuación de las películas originales de los Cazafantasmas, a diferencia de su predecesora, Ghostbusters: Afterlife de 2021. Esto es positivo en términos de mantener viva la esencia de la franquicia. Sin embargo, por otro lado, la película sufre por adherirse demasiado a la fórmula establecida de los Cazafantasmas, lo que limita su capacidad para destacarse en un mercado cinematográfico saturado de éxitos taquilleros con temáticas similares.

La trama comienza comienza con la familia Spengler (Carrie Coon, Mckenna Grace, Finn Wolfhard) y Gary (Paul Rudd) actuando como Cazafantasmas en toda regla, en uniforme, en el Ecto-1, persiguiendo a un etéreo dragón de alcantarilla por las calles de Nueva York. Atrapan al dragón, causan algunos daños colaterales no insignificantes, y el alcalde (el titular original de las viejas entregas, Walter Peck) decide intentar cerrarlos y condenar la antigua estación de bomberos por ello. Si, Los Spengler y Gary viven ahora en la antigua estación de bomberos de los Cazafantasmas.

Desafortunadamente, surge una nueva amenaza en forma de un viejo orbe que termina en manos de Ray Stantz (Dan Aykroyd). Este antiguo artefacto es una prisión para un fantasma realmente malo, por supuesto, pero nuestros protagonistas no lo saben. Quien le dio el objeto Ray, Nadeem (Kumail Nanjiani), puede tener una conexión con el antiguo grupo de Cazafantasmas que creó el orbe.

Pero además de eso, Apocalipsis Fantasmas incluye varias tramas B importantes con las que tendrás que lidiar, como que la unidad de contención en el cuartel general de los Cazafantasmas alcanza su capacidad máxima, la joven Phoebe se enamora un poco de una chica fantasma adolescente y Los Cazafantasmas originalesluchan con el hecho de que ahora son ancianos.

Aunque la premisa inicial es emocionante y prometedora, la película se ve obstaculizada por la introducción de sus múltiples subtramas que compiten por atención y desarrollo. La inclusión de elementos icónicos de la franquicia original, como la antigua estación de bomberos y la presencia de personajes clásicos, genera una sensación de sobrecarga narrativa que dificulta la cohesión de la historia.

A pesar de estas limitaciones, la película logra mantener al espectador comprometido por un tiempo gracias al carisma del elenco principal y a algunos momentos divertidos. Sin embargo, la película se ve lastrada por la acumulación de elementos de la franquicia original, que distraen del enfoque en los nuevos personajes y la trama central. Esto impide que la película alcance su máximo potencial y deja al espectador con una sensación de falta de satisfacción.

En conclusión, Ghostbusters: Apocalipsis Fantamas representa un intento valiente de revitalizar la franquicia de los Cazafantasmas con una historia nueva y emocionante. Aunque logra ofrecer momentos entretenidos, la película se ve limitada por su adherencia excesiva a la fórmula establecida y la falta de enfoque en el desarrollo adecuado de sus elementos más prometedores, como algunos comentarios sobre la sociedad actual y la cuestión del gasto social. Como resultado, la película se queda corta de alcanzar el nivel de innovación y frescura que la franquicia necesita para prosperar en el panorama cinematográfico actual.

Compartir: