Diez nuevas versiones de películas que vale la pena ver.

En tiempos donde parecen que se volvieron a poner de moda las remakes o reboot de películas viejas seleccionamos algunas que son buenas en serio e incluso superaron a las originales.

Leonardo Di Caprio y Jack Nicholson brillan en Los Infiltrados.

Creadas para aprovechar una marca, apuestas de los estudios a un producto que seguro será exitoso, por que el público lo compra. En tiempos donde las ideas parecen no corresponderse con las demandas de los espectadores, siempre es bueno recurrir a viejas recetas. Por eso se viene hablando de una nueva versión de El Exorcista, de El Padre de la Novia y tantas otras más.

Pero la receta no es nueva y se viene llevando a cabo hace mucho, por eso desde Solo Fui Al Cine te recomendamos diez nuevas versiones de películas viejas:

  • Los Infiltrados (The Departed, Estados Unidos, 2006, Dir. Martin Scorsese)

Remake de Infernal Affairs de Andy Lau, un drama policíaco de Hong Kong, el guionista Willian Monaham, toma la estructura del thriller y le da capas de la culpabilidad católica irlandesa, un lenguaje distinto y muchas oportunidades para que el gran Scorsese despliegue lo que mejor sabe hacer, imprimirle violencia, sangrienta y verdader; y permitir que Jack Nicholson y Leonardo Di Caprio se saquen chispas como el mafioso y el policía encubierto. Pero quien se luce y entrega uno de los mejores papeles de su carrera es Matt Damon como una astuta rata aduladora, capaz de cualquier cosa para alcanzar la cima. La película que le valió a Martin Scorsese, increiblemente, su primer Óscar como Director.

  • Vanilla Sky (Vanilla Sky, Estados Unidos, 2001, Cameron Crowe)

Una de las misiones más difíciles que le tocó asumir a Cameron Crowe, elegido por Tom Cruise para dirigir la versión norteamericana del clásico de Alejandro Amenábar, Abre los Ojos, protagonizada por Eduardo Noriega y Penélope Cruz. Tom Cruise se pone en la piel de César, mientras que Penélope sigue siendo su objeto de deseo, la celosa amante del joven esta vez está interpretada por una siniestra Cameron Diaz. El ingenioso guión de la primera era víctima de cierta frialdad infundada por el director chileno radicado en España. Crowe, fiel a su estilo, le aporta mayor calidez y mayor fluidez a una historia bastante retorcida. Una de las primeras películas en donde a Tom Cruise se lo empezó a tomar en serio en el plano actoral por fuera de esa sonrisa, aunque acá lleva una máscara casi toda la película.

  • El Amanecer de los Muertos (Dawn of the Dead, Estados Unidos, 2004, Dir. Zack Snyder).

Una imprevista versión de una de las obras maestra del cine de zombies, del maestro del género George Romero. Carta de presentación de el particular director de las películas de superheroes de DC. Acción frenética y sangrienta, aunque el núcleo de la película son la composición de grandes personajes como el temeroso y católico guardia de seguridad interpretado por Vingh Rhames hasta la rudeza femenina de Sarah Polley.

  • Scarface (Estados Unidos, 1983, Dir. Brian de Palma)

Brutal historia de gangster y tremenda interpretación de Al Pacino como Tony Montana. Superior a la versión original de 1932 de Howard Hawks, sobre todo por el carisma del actor, superior al gangster compuesto por Paul Muni. Sin Código Hays que restrigiera su contenido, Scarface moderna es el exceso total, desde todos los planos. La antítesis de Michael Corleone, un gangster de la vieja escuela, Tony Monata grosero e impertinente, un personaje que lo quiere todo y es capaz de todo por conseguirlo, incluso matar a su amigo de toda la vida.

  • La Gran Estafa (Ocean´s Eleven, Estados Unidos, 2001, Dir. Steven Soderbergh)

El film de 1960 no fue más que una excusa para que Frank Sinatra se juntara con sus amigos en Las Vegas. Esa camaradería persiste en esta nueva versión, George Clonney se pone en la piel de Danny Ocean, el personaje interpretado por la Voz y junta un equipo de lujo (Brad Pitt, Matt Damon, Don Cheadle y demás). La diferencia está en la mano del experimentado Soderbergh, el director depliega astutas secuencias elaboradas y un sentido de amenaza permanente, gracias a la genial interpretación del jefe del casino hecha por Andy García.

  • Fuego contra Fuego (Heat, Estados Unidos, 1995, Dir. Mchael Mann).

Michael Mann revisó su telefilm origina de 1989 (L. A. Takedown), y no satisfecho con lo realizado decidió rehacer esta historia basada en hechos reales, de un policia de carrera que intenta atrapar a un criminal de carrera. Obviamente, el elenco influye mucho, el director decide reemplazar a Scott Plank por Al Pacino y de Alex McArthur por Robert De Niro. El resultado fue ampliamente superior, con elaboradas secuencias de acción y apabullantes peleas a mano armada, con la siempre efectiva temática del policía propulsado y el ladrón ensimismado como las dos caras de una misma moneda.

  • Usurpadores de Cuerpos (Invasion of the Body Snatchers, Estados Unidos, 1978, Dir. Philip Kaufman)

Revisión de un clásico de la Guerra Fría, con el temor a la conspiración post-Watergate que sustituía la paranoia de los «rojos bajo la cama». El clásico de 1956 de Don Siegel es una atrapante joya del cine negro pero la puesta al dìa de Philip Kaufman es superior en todos los sentidos. El cambio de locación de un pequeño pueblo de California a la ciudad de Londres le impregna al film una magnitud metropolitana con autómatas de ojos blancos que se pasean por el metro de manera aterradora. Donald Sutherland se luce como uno de los últimos espíritus libres de una sociedad que exige no dormirse, sino viene gente en vainas a chuparnos la vida y ocupar nuestro lugar.

  • La Guerra de los Mundos (War of The Worlds, 2005, Dir. Steven Spielberg)

Segunda adaptación del clásico de H.G. Wells sobre una invasión alienígena de la Tierra. La primera trasladaba la acción de la novela del Londres de 1890 a la California de los años más calientes de la Guerra Fría. La historia de la conquista planetaria por parte de los marcianos ya era ampliamente conocida gracias al programa de radio que Orson Welles hizo en 1938, su primera versión era puro cine clase B, esta es puramente un film de Spielberg por su ritmo narrativo, sus espectaculares escenas de suspenso y su perturbador imaginario visual, propio del cine de terror.

  • El Enigma de Otro Mundo (The Thing, Estados Unidos, 1982, Dir. John Carpenter)

Segunda versión de John Carpenter de una película de Howard Hawks. El director ya venía de adaptar Rio Bravo en Asalto al Distrito 13, ahora se metió con La Cosa de 1951. Carpenter tomó la película de ciencia ficción inmersa al miedo de la Guerra Fría y la reactivó. Un ser de otro planeta que se refugia en la entrañas de su presa humana y lo deforma totalmente. Efectos especiales innovadores, con momentos realmente aterradores como en el que la cavidad pectoral de un hombre atacado se convierte en un montón de mandíbulas dentadas. Una de las películas más sombrías de la historia del terror, que tuvo una fallida versión en 2011 y que parece va a volver a rehacerse bajo la supervisión de John Carpenter.

  • La Mosca (The Fly, Estados Unidos, 1986, Dir. David Cronenberg)

En la época donde el SIDA formaba parte de los grandes temores del ser humano, un excéntrico científico personificado por Jeff Goldblum, experimenta con la teletrasportación pero el experimento falla cuando se le mete una mosca en medio del proceso. Su deformación se dará justo después de que tenga relaciones sexuales con una periodista ávida de exclusivas, interpretada por Geena Davis. Primer éxito de Cronneberg como director, es tan estremecedora como cualquiera de sus películas, siempre tan inmersas en la fascinación que siente por las infecciones y las deformaciones corporales. A años luz de distancia de la pequeña película de ciencia ficción original de 1958 con Vincent Price.

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