Ella Muere Mañana de Amy Seimetz. Crítica.

Ya se encuentra disponible en internet el thriller apocalíptico que combina el clásico horror corporal de David Cronenberg y el surrealismo de Luis Buñuel, que iba a ser presentado en el Festival de Cine South by Southwest.

Amy (Kate Lyn Sheil) vive sola, viene recuperándose de una ruptura y ha recaído en el alcoholismo. Totalmente desconectada del mundo que la rodea, deambula por su casa vacía en Los Ángeles, mientras su comportamiento va de casi suicida a errático y misterioso. Cuando su amiga mayor Jane (Jane Adams) aparece, Amy se ha convertido en una caricatura desconcertante del desorden suburbano, que se demora sobre su piscina al aire libre con un soplador de hojas en una mano y vino blanco en la otra, rematando con una sonrisa psicópata. Luego se derrumba sobre el piso de madera de una sala de estar vacía para pronunciar su inminente desaparición. «Yo moriré mañana». Hasta ahí estamos presentes ante un psicodrama obre el duelo y la soledad, de características similares a la película argentina «Angélica» de Delfina Castagnino, donde veíamos como se derrumbaba junto con la casa a una mujer.

Pero el colapso de Amy es solo el punto de partida de una noche llena de sorpresas de una red de pensamientos apocalíticos que se irá extendiéndose cada vez más. Primero Jane, luego su hermano, su cuñado y unos amigos de estos. En todos comenzará a primar la idea de una inminente muerte. «Quizás todos moriremos mañana» reflexiona. Esa conclusión envía a cada uno de los protagonista en su propio viaje de búsqueda de almas mientras se precipitan hacia diversas subtramas que encontrará discusiones, repentinos actos violentos e intromisiones en casas al azar para ver el amanecer del nuevo día. Con esa premisa evoluciona en varias direcciones donde explora la naturaleza de las relaciones humanas y su vulnerabilidad mental. Funciona a los tropiezos, con algunos momentos de humor negro y otros más dramáticos, donde el rostro de Amy, magnético e inquietante, funciona como base emocional, mezclado con algunos flashbacks de sus antiguas parejas.

Al igual que las películas de zombies, donde una mordida propaga una enfermedad y transforma a los seres humanos en bestias voraces, en «She Dies Tomorrow» la idea de que todos moriremos mañana se irá diseminando, lo que hará que se transforme en una historia de supervivencia distinta con una mirada al desorden mental. Un film que saca provecho del pánico mundial actual, cuyo caos visual, plagado de luces rojas y azules de neón semejante al universo de Gaspar Noé, nos transmite un efecto desestabilizador hipnótico y hace que seamos parte de la inquietante ansiedad rodea a los personajes.

Nuestra puntuación
Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *