WILDWOOD: EL BOSQUE SALVAJE, LAIKA VUELVE A HACER MAGIA

Nuestra puntuación

Una aventura épica, un universo fascinante y una animación artesanal deslumbrante. Travis Knight y el estudio LAIKA tienen todo para volver a entregar un clásico de la animación.

Travis Knight y el estudio LAIKA se han consolidado como dos nombres fundamentales de la animación contemporánea. Desde Coraline, convertida con el tiempo en una obra de culto del stop motion, hasta Kubo y la búsqueda samurái, el estudio demostró una capacidad extraordinaria para construir mundos fantásticos que combinan una identidad visual inconfundible con historias que no subestiman a su público. Por su parte, Knight también supo trasladar su talento al cine de acción real: ahí está Bumblebee, probablemente una de las mejores películas de la franquicia Transformers, y su reciente incursión en el universo de Amos del universo. Ahora vuelve a sus raíces con Wildwood: El bosque salvaje, un proyecto que demandó años de desarrollo y que representa una de las apuestas más ambiciosas de LAIKA.

La historia nos presenta a Prue McKeel, una adolescente que vive junto a sus padres, una pareja de espíritu libre y dedicada a la artesanía, y su pequeño hermano Mac. Un día, cuando le encargan cuidar al bebé con la condición de que no lo saque de casa, Prue decide desobedecer y llevarlo a la plaza. Allí la acompaña Curtis, un compañero de escuela tímido y algo torpe, pero leal. Lo que parecía una salida cotidiana se transforma en una pesadilla cuando una bandada de cuervos secuestra al pequeño Mac y lo lleva al Bosque Impenetrable, ese territorio misterioso al que sus padres siempre le recomendaron no acercarse.

Desesperada por recuperar a su hermano, Prue se interna en ese lugar desconocido junto a Curtis. Lo que encuentra del otro lado es un universo secreto donde conviven animales parlantes, criaturas extraordinarias, tribus enfrentadas y personajes que parecen salidos de una pesadilla o de un cuento de hadas. Un territorio gobernado por fuerzas en conflicto, donde la Viuda Alexandra y su entorno esconden una historia marcada por la pérdida de su hijo, Alexei. A medida que Prue avanza en su búsqueda, el pasado de ese mundo comienza a entrelazarse con el suyo, y el rescate de Mac se convierte en una aventura mucho más grande de lo que imaginaba.

La película tiene algo de Alicia en el país de las maravillas: una protagonista que atraviesa el umbral de lo cotidiano para descubrir un mundo regido por otras reglas. Pero Knight no se conforma con el encanto de lo fantástico. Wildwood incorpora elementos de la épica aventurera, el relato de iniciación y el cine de rescates, mientras aborda cuestiones como el duelo, la pérdida, la resiliencia y la necesidad de encontrar fortaleza cuando todo parece perdido.

En ese recorrido también aparecen guiños y ecos de la historia del cine, desde la amenaza de las aves que remite inevitablemente a Los pájaros hasta la tradición de las grandes aventuras fantásticas en las que el descubrimiento de un territorio desconocido modifica para siempre a quienes lo atraviesan. La película combina esos referentes sin perder su propia identidad, construyendo un relato poblado de personajes memorables. Desde el imponente General, un águila gigantesca, hasta el sabio búho Rex, pasando por los coyotes y otros habitantes del bosque, hay una imaginación desbordante que mantiene vivo el interés por cada nuevo rincón de ese universo.

Pero si hay algo que vuelve a poner a LAIKA en un lugar privilegiado es su trabajo visual. El stop motion alcanza aquí una escala monumental: los escenarios, las texturas, el diseño de los personajes y la atención al detalle convierten cada secuencia en una pequeña maravilla artesanal. No se trata solamente de admirar la técnica, sino de comprobar cómo esa materialidad aporta personalidad y presencia al mundo que vemos en pantalla. La puesta en escena, las secuencias de acción y la composición de los espacios demuestran un trabajo de producción extraordinario. A eso se suma una banda sonora que acompaña el costado épico de la historia y potencia sus momentos más emotivos.

El elenco vocal también está a la altura de semejante despliegue. Peyton Elizabeth Lee (famosa por interpretar la serie Andi Mack de Disney Channel) le da voz a Prue, mientras Jacob Tremblay a Curtis. A ellos se suman figuras como Carey Mulligan, Mahershala Ali, Angela Bassett, Awkwafina, Tom Waits y Richard E. Grant, entre muchos otros. Un reparto de primer nivel que aporta matices a una galería de personajes tan extraños como entrañables.

Wildwood: El bosque salvaje es una película de diez puntos. Una aventura que tiene todo para convertirse en un nuevo clásico de la animación: una historia atrapante, personajes entrañables, un mundo fantástico construido con una imaginación arrolladora y un despliegue técnico que merece disfrutarse en una sala de cine. LAIKA vuelve a demostrar que el stop motion no es una técnica del pasado ni una simple curiosidad artesanal, sino una forma de hacer cine capaz de alcanzar dimensiones épicas. Y si la temporada de premios reconoce el nivel de su animación y su puesta en escena, no sería extraño que estemos ante una de las grandes protagonistas del año.

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