[Crítica] La Monja 2 de Michael Chaves

Nuestra puntuación

Este jueves se estrena en cines una nueva entrega del personaje perteneciente al universo El Conjuro, creado por James Wan.

En común que en las funciones de prensa a la que asistimos los periodistas nos hagan firmar un embargo de críticas, donde no podemos hablar de la película por un tiempo determinado. Lo normal es que el mismo se levante entre el martes o miércoles anterior al jueves de estreno. La duda sobre la calidad de la película suele ponerse cuando la misma es el mismo día del estreno, lo que sucedió con La Monja 2 e hizo que las expectativas sean bajas, mucho más si tenemos en cuenta que la primera entrega no tuvo una buena recepción por parte de la crítica, más allá del algunas creativas escenas de terror. Aclarado eso que de alguna manera nos presagiaba lo que estábamos por ver, La Monja 2 es la novena película del universo El Conjuro, spin off de las aventuras de los Warren protagonizadas por Vera Farmiga y Patrick Wilson.

La segunda entrega de Valak (el demonio que habita en la monja interpretada nuevamente por Bonnie Arons) es una secuela directa de la primera película y se traslada de Rumanía a Francia en la década de 1950. En ella see exploran personajes que previamente se enfrentaron a la monja demoníaca y se introduce a nuevos personajes en un internado de niñas donde comienzan a suceder eventos sobrenaturales. La Hermana Irene Palmer (Taissa Farmiga), informada de los nuevos movimientos del Diablo, parte nuevamente para enfrentarse a la Hermana y descubrir los verdaderos orígenes del monstruo para derrotarlo de una vez por todas.

En términos narrativos, mantiene una estrecha relación con la película anterior y ofrece suficiente información para que los espectadores que no hayan visto la primera entrega puedan seguir la historia. Sin embargo, sigue siendo parte de la franquicia y contiene referencias a la saga principal que despiertan la curiosidad del público. Sigue una estructura típica del género de terror, con desapariciones y muertes en el primer acto, una investigación en el segundo y un enfrentamiento final con el demonio en el tercero. El elenco incluye caras familiares y algunas nuevas incorporaciones, pero tanto el guión como los personajes no logran destacarse.

Desde el punto de vista estético, La Monja 2 funciona bien con una dirección que crea atmósferas de terror, sobresaltos y algunas escenas creativas (la de las revistas o la inicial, con el humo formando la figura de Valak). Aunque podría haberse esforzado más en el aspecto aterrador y evitar ciertos clichés, hace un interesante uso del contexto religioso para presentar el enfrentamiento con el diablo y se ajusta al estilo de la franquicia, sin innovar demasiado en su fórmula básica.

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