[Crítica] Los Colonos de Felipe Galvez

Nuestra puntuación

Previo a sumarse al catálogo de MUBI, se estrenó en cines argentinos la película chilena seleccionada para representar a ese país en los premios Óscar.

El debut cinematográfico de Felipe Gálvez nos sumerge en un episodio perturbador de la historia colonial de Chile al abordar el genocidio real de la población indígena chilena, un aspecto histórico poco reconocido en el país. La trama se desarrolla en 1901 en la vasta Tierra del Fuego, propiedad del adinerado ranchero José Menéndez (interpretado por el siempre magistral Alfredo Castro). Tres hombres, el capitán británico MacLennan, el mercenario estadounidense Bill y el joven mestizo Segundo, son enviados para trazar una ruta segura hacia la costa. El viaje se convierte en una odisea marcada por asesinatos y persecuciones hacia el pueblo indígena Selk’nam.

Los Colonos se divide en dos partes bien definidas en tono y trama. La primera parte adopta un estilo western con tintes míticos, resaltado por intertítulos en rojo que anuncian personajes clave. La música, una mezcla de tonos clásicos del género con persuasiones bélicas, aporta carácter a la película. La explosión de excesos culmina con el encuentro con el malévolo coronel Martin.

La segunda parte, situada siete años después, traslada la acción a la casa de Menéndez en Punta Arenas. Aquí, la película cambia bruscamente de tono y ritmo, con diálogos en español y eventos teatrales. El funcionario del gobierno Vicuña investiga los crímenes contra los Selk’nam, pero sus buenas intenciones se ven teñidas por la mirada del colonizador. Aunque la trama carece de la fuerza de la primera parte, introduce al complejo personaje de Segundo, mitad mapuche y mitad español, como un elemento inesperado y enigmático. A través de sus ojos, presenciamos la creciente carnicería hacia el pueblo nativo, siendo el único con una brújula moral en este paisaje turbio y sin ley.

Gálvez plantea cuestionamientos sobre la complicidad de Segundo en los crímenes, mostrándolo como alguien que perpetró asesinatos, a veces por necesidad y en ocasiones como única forma de sobrevivir. De esta manera, Los Colonos se presenta un drama histórico y salvaje, cuyo tono desigual y desequilibrado no le resta méritos.

  • Reseña realizada en el marco del 38° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

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