Este jueves se estrena en cines argentinos, la nueva película de los directores de Insaciable (2007) e Inesperado (2019).
En una penitenciaría estatal, el Dr. James Martin (Jordan Belfi), un psicólogo social, llega para un interrogatorio con Edward Wayne Brady (Sean Patrick Flanery), un asesino serial condenado a muerte. El Dr. Martin ha asumido el papel del Dr. Stewart, quien se suicidó la noche anterior. Edward, quien está programado para ser ejecutado por electrocución ese mismo día, cree que tiene personalidades múltiples, un diagnóstico respaldado por el Dr. Stewart. El director del penal, Tom Moss (Tom Ohmer), informa al Dr. Martin que el destino de Edward depende de su diagnóstico: si considera que Edward está cuerdo, será ejecutado, pero si lo declara loco con un trastorno de personalidad múltiple, Edward se salvará. .
Mientras el Dr. Martin se sienta para comenzar el interrogatorio; Edward rechaza su identidad humana y afirma ser un demonio llamado «Nefariamous» que habita en el cuerpo de Edward. Insiste en que el mismo Satanás le puso este nombre y prefiere que lo llamen «Nefasto» para abreviar. Inicialmente, el Dr. Martin cree que Edward simplemente finge estar loco, pero se siente intrigado cuando Nefarious expresa rotundamente su deseo de ser ejecutado. Sorprendentemente, Nefarious revela que el Dr. Martin cometerá tres asesinatos antes de que termine el día.
La gran mayoría de la película tiene lugar en la sala de interrogatorios con los dos personajes principales, el Dr. Martin y Edward/Nefarious. Como esta película tiene un presupuesto muy ajustado, es necesario confiar en la capacidad actoral de Jordan Belfi y más aún en Sean Patrick Flanery como el personaje Nefarious.
De esta manera, sin ningún efecto visual, el espectador debe decidir si realmente se trata de un asesino poseído por un demonio o si es simplemente un genio que intenta matar. manipular a todos los que lo rodean para su propio disfrute. Al igual que la anterior película de los directores, se trata de una película cristiana, por lo tanto tiene una fuerte historia sobre el bien y el mal, e incluso el famoso comentarista político, locutor de radio, empresario y productor de televisión conservador estadounidense Glenn Beck aparece hacia el final de la película como él mismo.
Nefarious es una producción austera, con una estética de telefilm; no apuesta al clásico sobresalto del género, ni a la violencia gore, sino que se vuelca más al terror psicológico y a la inquietud que genera saber si apelará al elemento fantástico o se abocará al plano de la salud mental propiamente dicha. En ese plano se maneja bastante bien, a pesar de tener un final bastante predecible, que no arruina la experiencia.