Un Lugar en Silencio 2 de John Krasinski.

Llega a los cines argentinos la esperada secuela del film de terror de 2018, esta vez protagonizado por Emily Blunt y Cillian Murphy.

Emily Blunt vuelve a protagonizar la segunda parte de Un Lugar Tranquilo

No hay dudas que todas las producciones audiovisuales son hechas para ver en pantalla grande, pero hay algunas cuya experiencia tienen su toque de distinción a oscuras y con la potencia del sonido que solo una sala puede brindar. De los últimos años puedo nombrar Gravedad de Alfonso Cuarón como una maravillosa experiencia cuyo visualizado no es lo mismo en el living de tu casa por más 45´pulgadas y sonido 7.1 que tengas. La otra gran película con la que sucedió lo mismo fue A Quiet Place: los silencios, el suspenso y la tensión que generaba en cada escena donde el mínimo sonido podía atraer a los violentos extraterrestre era algo incomparable si uno lo vivía en la experiencia colectiva de una sala llena. El éxito de la primera parte desembocó que se sucedan una cantidad de películas que iban en la misma línea como Bird Box con Sandra Bullock, pero ninguna fue como el film de Krasinski. Pero notable éxito merecía una segunda parte y la misma llegó este año después de su cancelación en 2020, donde veremos a la familia Abbot nuevamente en acción.

Esta vez todo comienza en el día 1, en la invasión de los alienígenas, cuando todo un pueblo comparte un día de juego de beisbol. Una ráfaga de fuego en el cielo obliga a todos abandonar el partido pero las cosas se ponen peor cuando aparecen en escena las criaturas sensibles al sonido. La impactante escena no solo nos traslada a los comienzos de la pesadilla, sino que sirve como excusa para conocer Emmett (Cillian Murphy) un vecino de la familia. El salto en el tiempo nos lleva al día 474 después del ataque, momento exacto después del final de la primera parte. Ya sin Lee (John Krasinski), Evelyn (Emily Blunt), junto a sus hijos Reegan (Millicent Simmonds), Marcus (Noah Jupe) y el bebé recién nacido buscan un lugar donde sobrevivir. Las circunstancias obligan a que la familia se separe, unos siguiendo la esperanza de una isla remota donde no corren peligro otros, asediados por las criaturas en una vieja fábrica abandonada.

Esta secuela tiene su mejor momento en esa escena de apertura donde, con una puesta en escena ruidosa contrasta con lo que vimos en la anterior. Muestra cómo su pequeña ciudad se vio afectada por la llegada de las criaturas en un ataque que sirve como buen punto de partida para ayudar a diferenciarse del original. Otra diferencia sería la del casting, con Cillian Murphy como una pseudo figura paterna de reemplazo para Regan y Marcus, matizado con una ferocidad subrayada que difiere del personaje de Krasniski. Pero más allá del protagónico estelar de Murphy y Blunt, esta vez es Millicent Simmonds la protagonista principal, la hija sodomuda de Lee y Evelyn es el personaje principal que realmente impulsa la trama en su obsesión por continuar el legado heroico paterno, mientras que los personajes de Emily Blunt y Noah Jupe son bastante menores en comparación.

Al igual que en la primera parte John Krasinski vuelve a demostrar ser un hábil escritor y director con otra película que va en sintonía con su antecesora. Aun sin ser tan buena como la primera, todavía se mantiene como una película sólida gracias al talento detrás de la cámara y logra superar la difícil misión de sostener lo novedoso de la original. El sentimiento íntimista de la primera queda en segundo plano, con una película de mayor alcance que trata sobre los efectos posteriores de vivir en un mundo postapocalíptico que carece de esperanza, pero también logra hacer todo lo que debe hacer una secuela: continuar el arco narrativo, al tiempo que expande su universo y personajes.

A pesar de ser catalogada como una película de terror, A Quiet Place 2 es un intenso drama que logra darle profundidad a los personajes que nos presenta, para transmitir sus sentimientos y emociones en su lucha por sobrevivir. Esta vez dejando de lado el silencio profundo de la primera, pero así y todo con la misma capacidad de generar tensión en cada escena, para transformarse en una experiencia cinematográfica que realmente obliga a su audiencia a permanecer tan callada como sus estrellas principales.

Nuestra puntuación
Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *