Black Box de Emmanuel Osei-Kuffour. Crítica.

En el día de ayer, se estrenó en Amazon Prime Video el primero de los ochos films de la antología de terror Welcome To The Blumhouse.

Philicia Rashad y Namoudou Athie protagonizan esta primera antología de Blumhouse para Amazon Prime Video.

Nolan (Mamoudou Athie) vive solo con su pequeña hija, Ava (Amanda Christine). Ha sufrido un accidente donde perdió la memoria y en el que falleció su esposa. Lucha contra las trampas de su mente, contra el olvido de situaciones cotidianas, como ir a buscar su hija a la escuela, por recuperar su trabajo como fotógrafo pero todo es en vano, las secuelas del accidente son fuertes y por eso decide recurrir a una terapia especial creada por la Dra. Brooks (Philicia Rashad), un neurocientífica especializada en una terapia cognitiva que consiste en hipnotizar al paciente y a través de una máquina de realidad virtual trasladar al paciente hacia lo más profundo de su subconsciente para de esta poder recuperar todos sus recuerdos. Pero la terapia no sale como espera y sus recuerdos encuentran un rasgo violento que parece no ser el suyo. Acechado por un siniestro ser dentro de su mente, Nolan se propone enfretarlo sin saber a lo que se enfrentará.

Un exponente más de terror psicológico en su forma más literal, ya que explora lo más profundo de la mente del ser humano. Acá se plantea una historia donde se mezcla la violencia de género y una madre que no acepta la condición violenta de su hijo. Apoyado en las sólidas actuaciones de Mamoudou Athie y de Amanda Christine como Ava, la pequeña hija que lucha por recuperar a la vieja versión de su padre, a lo que se suma Phylicia Rashad como una brillante especialista en el cerebro que juega a ser Dios.el film se transforma en un tenso y dinámico relato cercano a un capítulo de Black Mirror.

En los viajes a la mente de Nolan se encontrará lo más espeluznante. Dentro de su subconsciente aparecerá, El hombre al revés (así figura en los créditos), interpretado por el actor y contorsionista Troy James, quien despliega una elasticidad asombrosa que logra evitar la magia de los efectos visuales, con momentos que evocan a la clásica caminata de araña de Linda Blair de El exorcista. Para el protagonista será un encuentro adversario del ello y el ego, que gradualmente se convierte en una lucha por el control de su conciencia.

Sin tener la profundidad ni transformarse en una crítica social poderosa como Get Out de Jordan Peele, Black Box es un thriller que tiene una base firme de horror claustrofóbico, conectado con sucesos inesperados e inexplicables, propio de los traumáticos secretos pueden esconderse dentro de la mente humana (muy similar a La Celda). Un film que pierde un poco de fuerza a medida que avanza hacia un terreno más psicológico y sentimental, pero que aún así logra mantenernos atrapados hasta el final.

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