Crímenes de Familia de Sebastián Schlindel. Crítica.

Por CineAr TV y en su plataforma streaming Cine.Ar Play, en paralelo con Netflix, se estrenó el film protagonizado por Cecilia Roth, Miguel Angel Solá y Benjamín Amadeo.

Cecilia Roth es la protagonista principal de Crímenes de Familia.

En un lujoso barrio de Buenos Aires viven Alicia (Cecilia Roth) e Ignacio (Miguel Angel Solá). Junto a ellos convive Gladys, la empleada doméstica, y su hijo de tres años, Santiago. Sus vidas se ven alteradas por su propio hijo Daniel (Benjamín Amade), con quien tienen una relación conflictiva, pero es acusado de violación e intento de homicidio de su ex esposa, Marcela (Sofía Gala).

Demostrando ser un especialista en películas de este tipo, Sebastián Schindel vuelve a meterse en el thriller judicial, con notable conexión con el contexto social actual. De la misma manera que lo hacía en El Patrón: Radiografía de un crimen, nos introducimos en la dinámica de las diferentes relaciones laborales que se dan en contextos de desigualdad social. Por fuera del conflicto de la pareja con su hijo con su ex esposa, en paralelo y en forma de caleidoscopio, el film narra la historia de Gladys, la empleada de Alicia e Ignacio, quien se encuentra en una penitenciaría por un crimen que con el correr de la cinta irá saliendo a la luz.

La elección del director es enfocarse en Alicia como eje central para narrar la historia. En esa dinámica veremos como reacciona ante cada hecho que sucede a su alrededor, desde la defensa a ultranza de su hijo, hasta como se relaciona con las carencias de Gladys, la empleada doméstica. Un esposo que se queja de funcionar como capitalista de los errores de su hijo y no por su rol como padre, una nuera que pelea ante la justicia para que le crean y un hijo manipulador que consigue la libertad gracias a la intervención económica gracias a la insistencia de su madre; todo afecta a Alicia y la pone en una permanente disyuntiva sobre quien es realmente su hijo. Con ese contexto, el film arroja momentos actorales brillantes, como el testimonio ante la justicia de Marcela o el reclamo de Alicia a su empleada por el crimen que cometió, escenas profunda y de realismo extremo que dan un contexto creíble a la película. Así como la tierna relación de Alicia con el hijo de Gladys, del que se hace cargo luego de que la madre del niño vaya presa y el encuentro final con ese nieto que tenía vedado ver por culpa de su hijo.

Crímenes de Familia tiene anclaje en la Argentina actual, pero también aborda temáticas universales como la culpa, las relaciones laborales desiguales, la manipulación psicológica machista y la corrupción judicial. Un thriller atrapante que combina las brillantes actuaciones con una narración no lineal perfectamente hilvanada que nos conducirá a un final sentido y esperanzador.

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