[Crítica] Mi Amigo Robot de Pablo Berger

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Este jueves se estrena en cines la película española animada nominada al Óscar como mejor Película de Animación.

Basada en la novela gráfica de Sara Varon, Mi Amigo Robot sigue la vida de, Dog, un perro con características humanas que deambula por la Nueva York de los años 80. La existencia de Dog carece de propósito, y su soledad y posibles inseguridades son palpables mientras intenta navegar por la gran ciudad. Sin embargo, un anuncio publicitario ofrece una salida a su aislamiento: la oportunidad de adquirir un robot. Dog no duda en llamar y pronto se hace amigo de su nueva adquisición, Robot. Juntos, Dog y Robot pasan un verano inolvidable, hasta que una tragedia los separa. La narrativa se desarrolla a lo largo de un año, durante el cual ambos personajes deben encontrar su camino individualmente mientras luchan por reunirse.

A pesar de carecer de diálogos, la película compensa el silencio con un ingenioso diseño de sonido y momentos emotivos que se expresan sin palabras. El diseño de sonido, meticulosamente elaborado, transporta al espectador a la atmósfera de la Nueva York de los años 80, con sonidos distintivos de dial-up, boomboxes y risas fugaces. La animación, concebida por el director de arte José Luis Ágreda, es una obra notable de dibujo a mano, que da vida a los escenarios, desde el apartamento de Dog hasta las playas urbanas de Nueva York, con un estilo que evoca la estética de los cómics.

Las escenas más memorables incluyen momentos de Dog y Robot en Central Park, bailando ante una multitud, y escenas en el metro que capturan la esencia de Nueva York. La película también puede interpretarse como un homenaje a la ciudad, con todas sus peculiaridades y personajes únicos. Pero el principal atractivo es la historia, profundamente identificable, que evoca emociones universales, como la soledad y el deseo de conexión humana.

Mi Amigo Robot es de esas películas que dejan marca en el espectador. Una tierna historia sobre la amistad que ofrece una reflexión sobre la humanidad, el amor y la gratitud hacia quienes nos han cambiado. Enseña que el amor transforma y enriquece nuestras vidas, y que, incluso en momentos de soledad, se puede encontrar consuelo en las relaciones significativas que hemos cultivado.

  • Reseña realizada en el marco de la cobertura del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2023.
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