Se encuentra disponible para ver on-line, la ópera prima noruega de la directora Thea Hvistendahl presentada en el Festival de Sundance.
Tres narrativas distintas, todas situadas en un día de verano en Oslo. Estas dinámicas se ven trastocadas por el desconcertante resurgimiento de los muertos. Una madre soltera (Renate Reinsve, de La peor persona del mundo) es detenida en un intento de suicidio por su padre (Bjørn Sundquist), quien trae consigo a su hijo, previamente muerto, pero ahora vivo. Una mujer mayor (Bente Børsum) asiste al funeral de su pareja (Olga Damani) y la encuentra de nuevo en su casa esa noche. Y la muerte de una madre (Bahar Pars) afecta profundamente a su familia, hasta que su marido (Anders Danielsen Lie, coprotagonista de La peor persona…) la encuentra respirando de nuevo.
Basada en el libro de John Ajvide Lindqvist, Descansa en paz no se centra en explicar lo que está ocurriendo en el mundo. En lugar de eso, se enfoca en las reacciones individuales de los personajes ante la pérdida y cómo ven a estos muertos como una oportunidad de reconectar con sus seres queridos. El final abrupto refleja el interés de Hvistendahl en explorar el duelo como algo extraño y egoísta que puede deformar o destruir a las personas, llevándolas a lugares oscuros e ilógicos en su desesperación por moderar o eliminar el dolor.

Los zombis en esta película son, en su mayoría, cadáveres que respiran con los ojos abiertos. Los seres queridos se enfrentan a la difícil pregunta de si estar con ellos en ese estado les hará sentir mejor o peor. El guion, una colaboración entre Hvistendahl y Lindqvist, mantiene estas preguntas abiertas, dejando que las respuestas se insinúen a través de los ojos de los personajes. Este enfoque proporciona un escaparate efectivo para Reinsve, que sigue demostrando su talento.
De las tres historias, la más profunda y efectiva es la de Reinsve. La narrativa de las ancianas homosexuales carece de la carga emocional que aparenta tener, y la historia de la familia liderada por Anders Danielsen está tan llena de personajes que a veces se siente dispersa, sin un ancla emocional tan fuerte como en las otras dos.
Las películas de zombis han sido un tema recurrente en el cine, con innumerables interpretaciones de en diferentes formas. Descansa en paz desafía esta expectativa, explorando el dolor y la irracionalidad del duelo. Esta premisa resulta atractiva, ya que el tema encaja perfectamente con la idea de los muertos que vuelven a la vida. Sin embargo, la película de Hvistendahl es un ejercicio de paciencia, con un desarrollo lento y una narrativa que se despliega en pequeñas dosis. Encuentra su mejor momento en el acto final, donde se adentra un poco más en el horror, sin dejar de centrarse en el impacto emocional y priorizando a los personajes sobre el caos. De esta manera se transforma en un filme inquietante que explora el dolor que no se ve y que quizás nunca desaparezca, sin importar cuánto lo intentemos.