Llamas de Venganza de Keith Thomas.

Producieda por Blumhouse, llega a los cines argentinos una nueva adaptación cinematográfico de la novela de Stephen King, esta vez protagonizada por Zac Efron y Ryan Kiera Armstrong.

Durante más de una década, los padres Andy (Zac Efron) y Vicky (Sydney Lemmon) han estado huyendo, desesperados por ocultar a su hija Charlie (Ryan Kiera Armstrong) de una oscura agencia federal que quiere aprovechar su don, para crear fuego y convertirlo en un arma de destrucción masiva. Andy ha enseñado a Charlie a controlar su poder, que se activa con la ira o el dolor. Pero cuando Charlie cumple 11 años, el fuego es cada vez más difícil de controlar. Después de que un incidente revela la ubicación de la familia, un misterioso agente (Michael Greyeyes) es enviado para buscar a la familia y capturar a Charlie de una vez por todas. Pero Charlie tiene otros planes.

En una nueva adaptación del clásico thriller de Stephen King realizada por la productora Blumhouse, luego de la recordada película de 1984, protagonizada por Drew Barrymore en su segunda película luego de su aparición en E.T. Esta vez el papel de la niña lo toma otra prometedora actriz infantil más identificada con el género. Ryan Kiera Armstrong protagonista de American Horror Story, Anne With E y Mi Amigo Enzo. Con poderes extraordinarios piroquinéticos lucha por proteger a su familia y a sí misma de unas fuerzas siniestras que pretenden capturarla y controlarla.

Con mayor fidelidad a la novela original, el problema de esta nueva entrega de Llamas de Venganza radica en que todo lo que explora sobre el conocimiento de un poder y los problemas que conlleva tenerlos lo vimos en otras películas recientes. Lo que en 1984 funcionaba como algo novedoso, hace poco fue abordado (y mejor) en películas recientes como Logan o Brightburn, hijo de la oscuridad, donde vemos niños portadores de un peligroso poder detrás de su aspecto de niño o niña desprotegido. Para diferenciarse, el director trata de darle profundidad a los vínculos entre los personajes, enfocado más en el drama que en el terror o la acción (llamativo siendo una producción de Blumhouse), esto hace que la película pierda ritmo. Ese enfoque quedaría mejor si hubiese tenido un desenlace potente, pero el climax final es débil, más allá de contener momentos dramáticos inesperados y de contar con la música de John Carpenter y sus compañeros de la franquicia Halloween, Cody Carpenter y Daniel Davies que le dan un nostálgico toque ochentoso.

Sin salir de la medianía general de la película, las actuaciones son correctas; Zac Efron cumple como el padre y le aporta algún momento interesante en el lugar del padre consejero y protector. Mientras Ryan sale mejor parada, sobre todo en la transformación final en una niña endemoniada que busca venganza. En el rubro de los villanos es donde hay algunas fallas, más allá del aporte del personaje John Rainbird (Michael Greyeyes), un personaje del libro que no aparecía en la versión anterior. Encargado de hacer el trabajo sucio de la empresa, con poderes telequinéticos, tiene la misión de atraparlos con vida y no tendrá piedad con quien se le cruce en el camino. Quien no termina teniendo un buen desarrollo es la Capitana Hollister (Gloria Reuben), quien no logra encajar bien en la trama y termina quedando desdibujada..

En general, Llamas de Venganza no es una mala película, pero no tiene un sello distintivo que la haga sobresalir sobre las demás películas mencionadas(incluso Brightburn, con sus falencias, se destacaba por algunas escenas brutales y por la tensión constante que generaba el temor de despertar a la bestia interior del niño). Acá, todo es esquemático y no hay sorpresas, dejando una sensación amarga, sobre todo para aquellos que esperaban ver una película más poderosa y con mejores escenas de acción a la anterior.

Nuestra puntuación
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