Nine Perfect Strangers de David E. Kelley.

Se estrenó en Amazon Prime Video, la nueva serie de los creadores de Big Little Lies y The Undoing, protagonizada por Nicole Kidman y un gran elenco.

Nicoles Kidman es Masha, la extraña gurú espiritual de Nine Perfect Strangers.

Las vacaciones recargan energías, nos transforman, nos despejan de las exhaustivas exigencia de la vida capitalista. Una vez que uno deja las valijas y se entrega al ocio total nos transformamos en seres humanos más relajados y posiblemente más creativos e iluminados. Eso es lo que van a buscar los huéspedes de Tranquillum House, el centro de bienestar en el centro de Nine Perfect Strangers. Cada uno que llega a este complejo de lujo aparentemente idílico que cura todo, lo hace con la esperanza de convertirse en mejores versiones de sí mismos y, aunque son escépticos, creen que existe la posibilidad de que la gurú de Tranquillum, un enigma celestial llamada Masha (Nicole Kidman), pueda ayudarlos a llegar allí, con unas técnicas poco ortodoxas que hará que el entorno se vuelva tenso en el proceso de curación. Basada en la novela de Liane Moriarty (Big Little Lies), la nueva serie de Hulu que se emite por Amazon Prime Video, (se estrena un capítulo por semana y va por el cuarto) cuenta con la presencia de un elenco repleto de aclamados actores (a Kidman se unen, entre otros, Melissa McCarthy, Bobby Cannavale, Regina Hall y Michael Shannon). Todos dentro de un atractivo escenario (tiene lugar en California pero se filmó en Nueva Gales del Sur, Australia), un paraíso visual garantizado para el espectador.

El primer episodio presenta a todos los visitantes (en su mayoría) ricos a medida que llegan a Tranquillum House. Frances (Melissa McCarthy), una autora de best-sellers literarios que lucha con el final de una relación personal reciente y la noticia de que su editor ha decidido no publicar su próximo libro; Tony (Bobby Cannavale), un adicto que se convierte inmediatamente en el némesis de Frances; Carmel (Rebecca Hall), una gentil madre soltera que esconde graves problemas de ira; la influencer Jessica (Samara Weaving) y su pareja Ben (Melvin Gregg), que pretenden trabajar en su matrimonio fracturado; Napoleon Marconi (Michael Shannon), su esposa, Heather (Asher Keddie), y su hija, Zoe (Grace Van Patten), quienes están de duelo por la pérdida del cuarto Marconi, el hermano gemelo de Zoe, Zach, y permanecen en Tranquillum gracias a una tarifa con descuento; y el más cínico del grupo, Lars (Luke Evans), quien parece tener motivos ocultos para buscar tratamiento.

A medida que se desarrollan sus estadías en Tranquillium, cada uno de los invitados participa de actividades diseñadas para abrir sus mentes y ayudarlos a enfrentar sus problemas: desde cavar su propia tumba para recostarse en ella y volver a vivir; hasta participar en carreras de embolsados. Regularmente se los trata con sesiones de acupuntura, jornadas de pileta en aguas termales o caminatas campestres; cada uno de ellos en función de sus perfiles médicos (o eso les dicen). También reciben el codiciado tiempo a solas con Masha, quien se comporta con la serenidad de una persona con gran sabiduría, o al menos una persona que cree saber todo los que a ellos les pasa. Kidman es la indicado para irradiar ese tipo de serenidad sobrenatural del gurú, enfatizado, por el cabello rubio que fluye de Masha, que parece tratado bajo técnicas naturales en base a alóe vera y frutos de campo. La actriz australiana compone una figura magnética cuyas motivaciones y ética siguen siendo vagas para los espectadores después de ver estos primeros cuatro capítulos estrenados, ya que el programa decide mantener el misterio alrededor de Masha.

Sus actores hacen todo lo posible para sondear algunas profundidades de sus personajes; tanto Bobby Cannavale, capaz de exasperar a un simpático joven de clase alta que llega a bordo de su Lamboghini, como Michael Shannon, que le imprime a Napoleón un optimismo por momentos agresivo y desgarrador, pero que da vergüenza ajena, son los que se destacan por sobre el resto; o por lo menos quienes lo hacen en estos primeros episodios (el 1 de septiembre se estrena el quinto de los ocho que la componen). Aunque el drama de la madre (Asher Keddie) que no puede superar la pérdida de su hijo y trata de canalizarlo a través de largas carreras runners por el bosque y de la adolescente hija (Grace Van Patten) que no puede con la culpa de no haber tenido una buena relación con su hermano, parecen ser los tópicos más interesantes a desarrollar.

Por momentos, Nine Perfect Stranger funciona como una consistente sátira de los ricos y neuróticos; en otros parece una parodia sobre las modas del bienestar y las nuevas corrientes de «espitualidad falopa». Pero también cumple con muchos requisitos para sostener la curiosidad y seguir la historia alrededor de los hechos que se suceden en Tranquillium: intrigas de culto, enredos sexuales (Masha tiene una relación inusual con sus dos ayudantes más cercanos, Yao (Manny Jacinto) y Delilah (Tiffany Boone), quienes están involucrados románticamente) y la posibilidad latente de un asesinato, gracias a una historia sobre un acosador anónimo que amenaza a Masha.

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