Nocturne de Zu Quirke. Crítica.

Dentro de la antología Welcome To The Blumhouse de Amazon Prime video, este 13 de octubre se estrenó la ópera prima de terror.

Sydney Sweeney interpreta a Juliet en Nocturne, la nueva producción de Welcome To The Blumhouse.

Dos hermanas mellizas, Juliet (Sydney Sweeney de Euphoria) y Vivian Lowe (Madison Iseman de Jumanji), ambas eximias pianistas de 17 años. La relación de ambas parece inquebrantable, ambas son muy unidas. La relación entre ambas cambia cuando Vivian es seleccionada para dar el concierto principal de la academia de música Lindbergh a la que concurren. En Juliet comienza a despertarse un sentimiento de envidia y bronca hacia su hermana, pero no solo por esa razón. Vivian tiene una vida social activa, tiene novios, amigos que la invitan a fiestas, mientras que ella solo se dedica a perfeccionar su técnica con el piano.

La realidad de Juliet cambia cuando se encuentra con un libro de partituras que contiene una inconclusa pieza musical de Moira, la joven violinista que había sido seleccionada para dar el concierto que se suicida al principio del film. En el libro se encuentra dibujos y jerogríficos extrañamente diabólicos con palabras relacionadas al proceso de creación. La técnica y la confianza de Juliet irá creciendo en lo que parece ser un pacto con el Diablo, a la vez que el enfrentamiento con su hermana se irá tornando cada vez más peligroso.

Apelando a la repetida fórmula de las consecuencias psicológicas por presión y la obsesión en pos de lograr la perfección artística, abordadas en films como El Cisne Negro de Arronofsky o La Profesora de Piano de Haneke, con algunos elementos estéticos de Suspiria, la òpera prima resulta efectiva en su construcción argumental. Al hacer foco en Juliet veremos un crecimiento tenso y asfixiante de la obsesión por lograr un objetivo sin importar las consecuencias psicológicas en ella y en su relación con su hermana.

Como Blumhouse es una productora enfocada al cine de terror resulta llamativo que, al igual que Black Box, ponga el ojo en guiones donde el drama psicológico tiene más peso por sobre el suspenso y el terror. Esto no quiere decir que esté exento de contenido terrorífico, algunos elementos que rozan lo diabólico como el libro o la escena del principio y del final, se pueden rotular dentro del género. Pero no pasa más de eso, por eso quienes busquen cine de género, esta no sea la mejor opción o salgan desilusionados. El drama personal de una joven que no se resigna a ser un simple acompañante o profesora de piano, y que es capaz de sacrificar todo por lograr su objetivo es más fuerte que todo lo demás.

Es sacrificio la palabra que recorre todo el film, todos los que hará Juliet por ser concertista. Pero el mismo será en soledad, con sus pastillas para la ansiedad y nadie más. Por eso, todos quienes la rodean serán víctimas de sus actitudes, todos se irán alejando. Juliet irá elaborando su sueño en base a sacrificios, los que nadie ve, entender todo el proceso tenso y asfixiante que resulta para los jóvenes la presión de lograr la perfección artística, resumido en la aterradora imagen final.

El planteo ya lo hemos visto en otras ocasiones, pero igualmente no deja de ser atrapante, sobre todo por el contexto familiar que envuelve al relato y la asfixiante ambientación que la directora le imprime al film, dentro de un edificio escolar con espacios pequeños donde solo conviven un piano, un profesor y un alumno. Con sus imperfecciones, Nocturne es una noble ópera prima dentro de una antología que ha elegido tomar riesgos y no enfocarse solo en el terror, algo que siempre es bienvenido.

Esta crítica también la podés leer en www.cineargentinohoy.com

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