Pig de Michael Sarnoski.

Luego de batallar con gigantescos muñecos asesino, el gran Nicolas Cage vuelve en este intenso drama de un solitario hombre que lucha por recuperar a su cerdo.

Nicolas Cage trata de recuperar su cerdo en la ópera prima de Michael Sarnoski

Hablamos en la crítica de Willy´s Wonderland de la inimputabilidad de Nicolas Cage a la hora de seleccionar papeles. Un admirable actor que elige los papeles más raros y extravagantes cada vez que aparece en escena, sin importar el que dirán,lo que termina transformando cada una de sus películas en algo de culto. Es más, si uno mira este guión pensaría que está ante otra bizarreada clásica protagonizadas por el sobrino de Francis Ford Coppola, pero Pig de Michael Sarnoski va más allá y se transforma en una sorpresa maravillosa del campo independiente del cine en este 2021.

Sarnoski toma un guión difícil de resistir para Nicolas, quien interpreta a Rob, un cazador de trufas que vive en soledad relativa en un bosque en las afueras de Portland. Relativa, por que vive junto a un tierno cerdo trufero (si, un cerdo), el cual es violentamente sacado de sus manos en medio de la noche. Para recuperarlo solicita la ayuda de Amir (Alex Wolff), su principal comprador de trufas. Ambos deberán recorrer el submundo de la venta de trufas pero también por un pasado de dolor que quieren dejar atrás. Así, en una era en la que el «trauma» se ha convertido en una forma de sugerir significado dentro de personajes poco esbozados, lo que parecía conducirse a hacía una aventura se transforma en un film que desafía las convenciones de su premisa en favor de la verdad emocional.

Pero más allá de la tristeza que inspira el lento trajinar de Nicolas y su aliado en la búsqueda del cerdo, en ese amarga capa envoltorio que la cubre, la película también trata de nuestras relaciones con los alimentos que comemos, las emociones y recuerdos que acompañan a cualquier comida, lo que enseguida nos urge en pensar en la hermosa oda a la cocina que significó Ratatouille; con la diferencia de estar imbuido de un sentido más profundo de melancolía, lo que nos permite comentar sobre la genial actuación de Cage, aunque también el conjunto, incluidos Wolff y Adam Arkin, en el papel de Darius, el padre de Amir.

Pig es una obra marcada por la austeridad que prefiere la introspección silenciosa por sobre la venganza grandilocuente del estilo John Wick que nos sugiere en un principio. La transición de Nicolas Cage de un hosco y canoso solitario a un hombre compasivo y humano demuestra que sigue siendo un actor poderoso capaz de matizar y moderar a sus personajes de una manera notable. Algo que, combinado con la escritura y dirección de Michael Sarnoski, nos deja la sensación de estar ante lo que posiblemente se convierta en una de las mejores producciones de este 2021.

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