Sangre de Juan Schnitman. Crítica.

Este jueves, por CineAr TV y en su plataforma streaming CineAr Play se estrena la espera nueva película del director de El Incendio y Rompiente.

Fernando Duran (Juan Barberini) es marino mercante, se muda desde Usuhaia para trabajar en un buque petrolero que va y viene entre Buenos Aires y Rosario. En Rosario comienza una intensa relación con la joven brasileña Melissa(Bella Camero), mientras tiene encuentros sexuales en Buenos Aires con una antigua novia española, Gabriela (Natalia Tena), que continúan aún cuando ella queda embarazada de su marido alemán (Dick Martens) . La vida de Fernando comienza a desintegrarse entre la obsesión y la violencia, luego de que Melissa quede embarazada y Gabriela decida cortar con los encuentros. El marinero comenzará a buscar entre las islas del Delta del Tigre el paradero de su ex amante.

Tras su notable debut en El Incendio, Juan Schnitman vuelve con todo en este thriller erótico cargado de suspenso. Apelando al formato del marinero con una mujer en cada puerto, el director se mete de lleno en el terreno de las obsesiones, los celos y la intriga. El sexo y la seducción son la herramientas con la cual el director logra crear los diferentes perfiles de los personajes principales e indagar en los vínculos afectivos que pueden llevarnos a situaciones límites.

La construcción de los climas, los intensos encuentros sexuales, sobre todo entre Fernando y Gabriela, se corresponden con la posibilidad latente de algo por estallar. Ese algo está dentro de Fernando, interpretado con mucha seducción por un misterioso y sórdido Juan Barberini, portador de una energía oscura e inquietante. Juan consigue darle al personaje la intensidad necesaria en cada gesto y acción corporal, acorde a la dinámica del relato: tranquilo y pausado en un principio, con una excesiva crueldd en el violento final. Muy bien secundado por Natalia Tena (Game of Thrones y Te Quiero, Imbécil) y Bella Camero, como las víctimas del obsesivo Fernando.

Juan Schnitman vuelve a sorprendernos con un thriller erótico y sensual, pero con una buena dosis de violencia. El director vuelve a demostrar un notable dominio de la puesta en escena y manejo del suspenso con historias simples y personajes complejos. Un film de traiciones y obsesiones donde toda esa energía contenida encuentra su mayor climax en una violenta escena final a orillas del Delta.

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