Venom: Carnage Liberado de Andy Serkis.

Se estrena en cines la nueva película del simbionte alienígena de Marvel protagonizada por Tom Hardy y Woody Harrelson.

Tom Hardy vuelve a protagonizar la segunda parte de Venom.

La primera Venom fue un animal raro para las exitosas películas de superhéroes modernas. La cinta de uno de los pocos personajes de Marvel que Sony todavía posee y que no ha sido sumado al MCU, fue amada por algunos y odiada por otros. Con una entrañable y desordenada vibra de una película de superhéroes de finales de los 90 y principios de los 2000, no funcionó del todo, pero había un encanto maníaco y casero en el extraño papel dual de Tom Hardy que hacía esperar con expectativas esta segunda parte del simbionte.

En esta segunda parte, Eddie Brock (Tom Hardy) se ha adaptado a una agradable vida con su compañero de cuarto, el alienígena carnívoro conocido como Venom (también Hardy). El simbionte cura el cuerpo de Eddie y mata a los malos, pero también lo ayuda a volver a encarrilar su carrera como periodista de investigación, a cambio, Eddie deja que Venom viva en el único cuerpo con el que puede fusionarse a largo plazo. Pero la relación entre ambos no está ajena de problemas: Venom se siente sofocado por las reglas de Eddie sobre no comer cerebros humanos. Encima, Eddie tiene el corazón roto después de descubrir que su ex Anne (Michelle Williams) ahora está comprometida con su novio médico Dan (Reid Scott). Para agudizar los conflictos, el último sujeto de investigación de Brock, el asesino en serie Cletus Kasady (Woody Harrelson), recogió un pequeño ADN de simbionte de Eddie durante su última visita y está desarrollando un extraterrestre rojo y malvado dentro de él. Como lo implica el subtítulo de la película habrá Carnage.

En la primera entrega, el film fue adaptado ser clasificado apta para mayores de 13. Por lo tanto, la violencia y la sangre brillaron por su ausencia suplantado por las extrañas situaciones que vivía Hardy que condimentaron lo que de otro modo sería una historia de origen de superhéroe bastante aburrida. La escritora Kelly Marcel y el nuevo director Andy Serkis (el maestro del mo-cap detrás de personajes como Gollum, César de ·El Planeta de los Simios y King Kong de Peter Jackson) entendieron lo que funcionaba del original de Ruben Fleischer y lo agudizaron en esta segunda parte.

Eddie y Venom viven un romance corporal en broma: Dos tipos codependientes que discuten y destrozan juntos su pequeño apartamento de San Francisco. Las mejores escenas de la película no tienen que ver con la acción generada por computadora o con el intento de salvar el mundo, lo mejor de la película es Venom tratando de hablar con Eddie sobre la noticia de que Anne ha seguido adelante, o Eddie tratando de convencer a Venom de que se coma uno de los dos pollos que tienen en el departamento en lugar de recurrir a cerebros humanos. Son estos momentos los que realmente hacen le dan vida a Carnage Liberado. Cuando los dos discuten, es como ver y llegan a golpes (autoinfligidos), se siente como un capítulo de Los Tres Chiflados o ver a Ash peleando con si mismo en Evil Dead II.

Por supuesto, como toda película de superhéroes es necesario un villano. Woody Harrelson es quien se pone en la piel de la imagen espejo psicópata de Eddie, Cletus Kasady. Adornado con su mirada de ojos saltones y una peluca pelirroja, Kletus es un villano ya hemos visto otras veces. Al igual que Eddie, lucha por un amor perdido, una superpoderosa gritona llamada Shriek (Naomie Harris) que le fue arrebatado cuando era adolescente y encerrada en una instalación secreta para ser estudiada. Pero ambos se fugarán, lo que le dará la posibilidad a Harrelson y a Harris de tener momentos de caos que recuerdan a los de Mickey y Mallory en Natural Born Killers. Pero los paralelismos entre los pares se hacen obvios: Eddie y Venom funcionan mejor juntos, mientras que Kletus y Carnage están en constante conflicto, sobre todo por los celos del simbionte villano con Shriek.

Venom: Carnage Liberado toma lo que funciona de su predecesora y le da un enfoque casi exclusivo, aumentando el humor de la anterior., El resultado termina siendo un producto entretenido para pasar un rato; divertida y graciosa cuando pone a Hardy y Venom en primer plano, pero caótica cuando se enfoca en la acción (la lucha final parece salida de una película de Transformers). La presencia de Woody Harrelson le da un plus con su papel del maniático asesino, pero la ausencia de un poco de gore y sangre atentan en contra de la historia, la cual se veía potenciada con algunas muestras de violencia explícita. Igualmente, nos deja un gusto dulce por la escena post-crédito, ideal para los fanáticos del MCU.

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