Luego de su estreno en salas argentinas llega a Disney+ la nueva adaptación de West Side Story, el clásico musical de 1961 protagonizado por Natalie Wood y Richard Beymer.

Ganadora de 10 premios de la Academia, West Side Story de Robert Wise, no aparece dentro de las menciones de los fanáticos del cine a la hora de enumerar sus películas preferidas, algo que si sucede con el clásico musical Singin ‘in the Rain, probablemente más visto y recordado por el público. Con el paso del tiempo fue quedando en el olvido y solo aparece dentro de las memorias de la gente adulta o de los cinéfilos fanáticos de los musicales, por eso era necesario que el público más joven sienta curiosidad por el clásico a través de una nueva versión y nada mejor que la mano del genio del cine, Steven Spielberg.
Ambientada en la década del 50, en un barrio de Nueva York, la historia sigue a los adolescentes Tony (Ansel Elgort) y María (Rachel Zegler), quienes se enamoran, a pesar de tener afiliaciones con pandillas callejeras rivales, los Jets y los Sharks. Los primeros son un grupo de muchachos originarios de Estados Unidos y los segundos inmigrantes portorriqueños, dos bandas enfrentadas para construir una historia de amor que moderniza el clásico shakesperiano Romeo y Julieta.
Gracias a la puesta en escena de Spielberg y su aliado director de fotografía Janusz Kaminski, Amor Sin Barreras es una versión claramente mejorada de la original que se mueve con tanta gracia alrededor de los artistas de una manera que nunca distrae, sino que solo está diseñada para asegurarse de que no se pierda nada. El trabajo de la cámara incorpora destellos de lente, pero es el encuadre y la fluidez lo que lo hace ejemplar.
Como el amor es la causa de todos los problemas que guiarán la trágica historia, es la pareja en cuestión conformada por Ansel Elgort y Rachel Zegler quienes se ponen sobre sus espaldas la carga romántica de la película. En el papel de Natalie Wood en la versión original, Rachel tiene sus momentos de lucimiento, que brilla gracias a una hermosa voz que contrasta con la potente voz de Elgort, quien resalta por su notable altura y por ser la figura con más experiencia dentro de la grilla actoral juvenil, pero no se destaca tanto como algunos de sus compañeros de reparto.
Pero no es la dupla protagónica la que se lleva todos los aplausos ya que, en términos de interpretación, el film convierte instantáneamente en estrellas al menos a dos personas: Mike Faist y Ariana DeBose. Faist, como Riff, el enérgico mejor amigo de Tony que dirige los Jets blancos nativistas, mientras DeBose da una gran actuación como Anita, la novia de Bernardo (hermano de María y lider de los Sharks); un papel que se vuelve más conmovedor en el tercer acto de la película y que en la versión original le valió un Óscar a Rita Moreno, quien aquí interpreta a Valentina, dueña del mercado barrial y protectora de Tony.
La versión de Steven Spielberg de Amor Sin Barreras se siente arraigada en la tradición de las películas musicales, pero se refuerza con temas actuales. Combina cuestiones que han dado forma a la cultura pop desde la elegante precisión del director de Tiburón y E.T., quien siempre ha tenido el ojo de un director musical a la hora de darle un marco coreográfico a sus escenas. Sumado a la composición musical de Stephen Sondheim y Leonard Bernstein, la escritura que Tony Kushner le da a la experiencia inmigrante en Estados Unidos con contextos e historias de fondo para personajes subdesarrollados,. De esta manera, termina conformando un maravilloso musical que juega con temas candentes de animadversión racial, pobreza y violencia.