Como Mueren Las Reinas de Lucas Turturro. Crítica.

Luego de presentarse en el BAFICI este jueves se estrena en CineAr y en cines la atrapante fábula de dos hermanas y el despertar sexual en medio de un ambiente rural.

Malena Filmus y Lola Abraldes protagonizan Como Mueren Las Reinas.

Mara (Lola Abraldes) y Juana (Malena Filmus) viven con Inés (Umbra Columbo), su tía, en un caserón en medio del campo. Pasan su días extrayendo miel de los panales de abejas que luego comercializan. Alejadas de la tecnología, de los celulares, desconectadas del mundo exterior, pasan el tiempo libre maquillándose e indagando en tesoros escondidos del pasado oculto de sus padres en un pequeño cuarto de la casa. Mara está a punto de llegar a los 15, Juana es más grande con lo cual, ante la ausencia de los adultos asume una actitud maternal hacia su hermana. La tensa paz del hogar se ve interrumpida con la llegada de Lucio, un primo que no veían hace tiempo. La curiosidad de Mara con el joven visitante hará que se trastoquen las precarias relaciones y los celos de Juana invadan una casa donde el presagio de una tragedia comienza a estar presente.

El drama de unas curiosas hermanas indagando su pasado en la soledad del campo, poco a poco irá corriendo el eje argumental del relato, haciendo que el primo, se transforme en una especie de catalizador de tensiones familiares y psicológicas preexistentes. El film comienza con el final y nos lleva a un tenso viaje antes de aterrizar justo donde comenzamos, ahora viendo cada pequeño detalle a través de una lente diferente, como una especie de historia de iniciación. Con previsibles variantes aggiornadas de Caperucita y el lobo que van mutando entre el sexo y la sangre, se presenta como una especie de híbrido de Hitchcock y Kubrick, donde hay abstracción y vocación de realismo o verosimilitud.

La actuación de las jóvenes hacen el resto: Malena Filmus le da a Juana el perfil de adolescente pálida marginada seria y misteriosa, con los matices necesarios para hacer notar a simple vista la incomodidad de Mara con el ambiente hogareño. Una hermana mayor obrera de la casa, que ubica a la menor en un lugar de Reina, que la malcría y la consiente, aunque por momentos también se queja de estar sola con todo el trabajo.Mientras que Lola Albraldes construye en Mara una especie de curiosa Lolita que se encuentra a poco de cumplir 15, en el momento justo en que se pasa de niña a mujer y cuyo guapo y seductor primo será la que la ayude a dar ese paso.

La inteligencia con la que Lucas Turturro combina el ambiente rural, las tensiones domésticas y el despertar sexual hacen que Como Mueren Las Reinas se convierta en un thriller asfixiante sobre la angustia adolescente dentro de un entorno de aislamiento social. Nos va metiendo poco a poco en la dinámica de las protagonistas, con una primera parte parece más interesado en cada corte, cada transición y cada metáfora visual, que en la historia y los personajes en su conjunto. En la medida en que las cosas tienden a enturbiarse, todas esas herramientas pasan a convertirse en las mejores palancas expresivas, asociando sexo y crimen por montaje paralelo y permitiendo que un muerto le señale a una persona viva, cómo y cuándo escapar del encierro en el que se encuentra.

Nuestra puntuación
Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *