Se estrenó en la plataforma streaming Netflix, la película que recorre la historia y entretelones de la mítica banda dance española famosa en los años 80.
Disco, Ibiza, Loco Mía es una película dirigida por Kike Mallo, conocido por sus trabajos en Eva y Toro. Este biopic, protagonizado por Jaime Llorente (sí, el Denver de La Casa de Papel), cuenta la fascinante y tumultuosa historia de Loco Mía, la icónica banda de dance española que sacudió el mundo en los 80 y 90 con su ritmo pegadizo, su extravagante estilo de vestimenta y sus abanicos. La banda lanzó cinco álbumes: Taiyo (1989), Loco Vox (1991), Party Time (1993), Corazón (2002) e Imperium (2014). Pero lo que se oculta tras estos brillantes disfraces y actuaciones es una historia llena de conflictos, traiciones y ambiciones.
La película se sumerge en los años 80, cuando un joven Xavier Font (interpretado por Jaime Llorente) sueña con ser diseñador de modas. Junto a su mejor amiga Lourdes y su pareja Manolo, llega a la vibrante Ibiza, donde se une a un grupo de amigos para formar la tribu urbana Loco Mía. Su meta: conquistar la famosa discoteca Ku y hacerse un nombre en la industria.

La oportunidad llega cuando son descubiertos en el cumpleaños de Freddie Mercury por José Gil (interpretado por un irreconocible Alberto Ammann), un influyente productor musical que ha trabajado con grandes estrellas europeas. La fama comienza a florecer, pero lo que parecía un sueño se convierte en una pesada carga. La película explora cómo el grupo, atrapado entre fiestas, drogas y orgías, debe lidiar con la presión de convertirse en un éxito comercial.
Más allá de la historia de un grupo musical, Disco Ibiza profundiza en el concepto de Loco Mía como un espacio de creatividad, identidad y pertenencia. Sin embargo, a medida que la banda alcanza la fama, pierde su esencia y se transforma en un producto de consumo masivo, perdiendo su autenticidad y convirtiéndose en una mera herramienta para generar dinero.
El film revela la degradación de la banda y explora las consecuencias de convertir un espacio de libertad y creatividad en un producto comercializado. Con una narrativa que mezcla el drama personal con el conflicto empresarial, Disco, Ibiza, Loco Mía ofrece una mirada profunda y reveladora sobre los costos del éxito y la autenticidad perdida.