“Inmortal” de Fernando Spiner. Crítica.

Fuera de Competencia y luego de presentarse en el Festival SITGES 2020, se presenta la última película del prestigioso director argentino.

Belen Blanco y Patricio Contreras son los protagonistas del último film de Fernando Spiner

La vuelta de Spiner al género fantástico es una buena noticia para el cine argentino. Luego de incursionar en documental con La Boya y en el western gauchesco con la premiada Aballay, el hombre sin miedo, retoma en un rubro al cual aportó la inolvidable La Sonambula, recuerdos del futuro y la entretenida comedia Adios, Querida Luna.   

Esta vez se mete en la historia de Ana (Belen Blanco) una joven fotógrafa que llega a Buenos Aires tras la muerte de su padre (Patricio Contreras). Su idea es arreglar unos trámites legales y poder volver inmediatamente a Roma, la ciudad donde está viviendo. Pero luego de ver a su padre caminando por la calle y, a través de la viuda de su padre, descubre que un científico llamado Benedetti (Daniel Fanego) fue contratado por una misteriosa fundación, para la que está desarrollado un mundo paralelo que permitiría que los vivos y los muertos entren en contacto. 

La búsqueda de la vida eterna se transforma en el eje principal sobre el que gira el nuevo film de Fernando Spiner. Apelando al experimento teórico del gato en la caja concebido en 1935 por el físico austríaco Erwin Schrödinger para exponer una de las interpretaciones más contraintuitivas de la mecánica cuántica, Benedetti construye un mundo llamado Leteo (el río del olvido, propiedad de Hades). Ahí quedó atrapado el padre de Ana  pero no puede salir y extraña la vida exterior.

El film aborda temas tan universales cómo esenciales, sobre la muerte, el amor y sobre todo el que sucede después. Con esos condimentos, Spiner propone un juego donde dos mundos se mezclan: el de los mortales (luminoso y ruidoso) y el de “los residentes” (no le gustan decirles muertos para que no se sientan mal). Al mundo paralelo se ingresa a través de un ascensor, quien entra y sale de ese mundo es Ana por pedido de Benedetti para que su padre no vuelva a escapar. El pretexto del duelo y no poder aceptar la pérdida de un ser amado es otro de los leiv motiv que le imprime Spiner al film, incluso desde el nombre la ingeniera que maneja el acceso al mundo de los residentes, llamada Isadora (Analia Couceyro), en una cita a Isadora Duncan, la bailarina que inmortalizó a sus hijos fallecidos en un accidente automotriz en una pieza de baile.     

Con austeridad, solo distorsionando la cámara y cambiando las texturas de colores para diferenciar un mundo de otro, Inmortal nos inserta en un relato fantástico atrapante, que deja algunos puntos sin resolver o sin trabajar en profundidad, pero cuyo resultado y concepto final es potente y no deja a nadie al margen: la necesidad de darle vida eterna a nuestros seres amados.

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