La historia detrás de El Ciudadano Kane y Mank

La llegada de la última película de David Fincher a Netflix revolucionó el mundo de los cinéfilos y reavivó una vieja polémica hollywoodense.

Detrás de Mank, hay una polémica histórica sobre quien es el verdadero autor de El Ciudadano Kane. Cuando Orson Welles llega a Hollywood en 1940 venía de una cantidad enorme de éxitos en la radio, incluyendo una trasmisión falsa de La Guerra de los Mundos, donde la gente empieza a creer que la misma era real y en realidad era toda ficticia, lo que generó un revuelo grande en Estados Unidos. Pero Welles venía de una carrera como director y actor teatral muy importante, entre las que se destacaba una versión de Macbeth y de Julio César de Shakespeare, distintas. La primera ambientada en Haití con actores afroamericanos y la segunda antifacista y contemporánea, algo que en el momento resultaba completamente revolucionario.

Su llegada a Hollywood, contratado por la RKO 281, provocó muchos enojos. Con solo 23 años, Welles llegaba a Hollywood con un aura de genio. Sus ideales políticos eran de izquierda, algo que en Estados Unidos casi no existía, lo que ponía a mucha gente nerviosa y molesta. Encima el presidente de la productora daba a Welles la libertad para que haga la película que quiera y el director empezó con una serie de proyectos que no lleva adelante, incluyendo una adaptación de El Corazón de Las Tinieblas, la novela de Joseph Conrad, que después se convertiría en Apocalipsis Now de Francis Ford Coppola. O de la novela Sangre Negra de Richard Wright, que luego sería rodada en Argentina por Pierre Chenal. Pero lo más importante es que la RKO le da la capacidad de armar el equipo que el quiera con la condición de que sean empleados del estudio. Así logró contar con Robert Wise en montaje, Greg Tolland como director de fotografía y Bernard Herrmann como compositor de la música de la película, quien ya había trabajado con Welles en gran parte de los proyectos en radio. Pero en su estreno, la película no es un éxito de taquilla, a raíz del boicot que le hacen los medios de William Randolph Heast, y tarda décadas en tener el prestigio y su impacto no es tan grande como se esperaba. Tuvo muy buenas críticas, ocho nominaciones al Óscar, de los cuales ganó solo uno al mejor guión.

En los años 50, los críticos franceses, de la mano de Andre Bazín, crean la teoría de cine de autor, que sostenía que detrás de cada película hay una mirada del director como novelista. Algo que rompe con el esquema de Hollywood, donde los directores eran los empleados que respondían a la exigencia de las productoras y no tenían un grado relativo en la composición final del material. Algo que era relativo, porque también habían algunos directores que lograban tener control sobre el material pero de alguna manera negociaban con el estudio, algo que Welles nunca hizo, el fue el propio productor y creador de su película.

Veinte años después, con la llegada de los años 70 y el «cine de autor» en pleno apogeo, una generación de estudiantes de cine, críticos franceses y norteamericanos influidos por los galos, comienzan a revalorizar el cine clásico de Hollywood y ponen a El Ciudadano Kane como la mejor película de la historia, una película que la RKO 281 nunca reestrenó en los años 40 después de su estreno original porque no sentían que pudiesen tener ningún beneficio económico. Así, el crítico norteamericano Andrew Sarris crea el panteón de los directores que trabajaron en la industria norteamericana hollywoodense y que revisten el aura de ser de «autores», que tenían una voz propia y una mirada personal sobre el producto. Ahí entraron genios del cine como como Charlie Chaplin, John FordD.W. GriffithHoward HawksAlfred Hitchcock y Orson Welles.

El artículo que desata el escándalo

La polémica comienza en 1971, cuando Pauline Kael, crítica estable de la revista The New Yorker y enemiga acérrima de Sarri, quien solía atacar a todos los productos que estaban hechos con el modelo clásico de narración de los grandes estudios, publica un artículo llamado Raising Kane, que discute la autoría de Welles del guión de El Ciudadano. A través de diferentes argumentos (como de donde viene la palabra Rosebud), le da todo el crédito de la película a Herman Mankiewicz y sostiene que todos los laureles sobre el guión del film deberían ser para Mank. Años después se descubre que Kael para escribir el artículo se basó en una tesis de un estudiante de cine llamado Howard Suber, quien no recibió ningún crédito por la nota publicada. Pero no solo eso, Kael, en vez de consultar a todas las personas que habían trabajado en la creación de El Ciudadano Kane y que estaban vivas, fue a entrevistar John Houseman, actor y ex colaborador de Welles con el que se había peleado. Por lo tanto, toda esta teoría de Pauline Kael de que Welles no fue el creador de El Ciudadano Kane, es un reciclaje de una tesis estudiantil escrita por otro y juntándose con un enemigo de Welles para que le cuente chismes.

Raising Kane enfureció a muchos críticos, sobre todo Peter Bogdanovich , un amigo cercano de Welles que refutó las afirmaciones de Kael punto por punto en The Kane Mutiny, un artículo de octubre de 1972 para EsquireBogdanovich reconoció más tarde que Welles hizo contribuciones significativas al artículo. El motín de Kane incluía la revelación de que Kael había usado el trabajo de Suber y no le dio crédito. Bogdanovich informó de la respuesta de Suber a «Raising Kane«, que consideraba la autoría de Kane como una cuestión abierta, pero que el hecho de que Kael no consultara a Welles «viola todos los principios de la investigación histórica». Otras refutaciones incluyeron artículos de Sarris, Joseph McBride y Jonathan Rosenbaum,  entrevistas con George Coulouris y Bernard Herrmann que aparecieron en Sight & Sound, un estudio definitivo de los guiones de Robert L. Carringer y comentarios en las biografías de Welles de Barbara Leaming Frank Brady Rosenbaum también revisó la controversia en las notas del editor de This is Orson Welles

La teoría de Kael también se viene abajo cuando uno se sienta y mira toda la filmografía previa de Herman Makiewicz (casi 30 acreditado y sin acreditar) como guionista, no hay nada que se parezca a la película de Welles; no hay cambios temporales, no hay cambios de tono, no tiene ni la magia ni la innovación que tiene El Ciudadano. Es más, si uno analiza la película el falso noticiero de época que nos cuenta quien era Kane al momento de morirse es inevitable no encontrar la conexión con la idea de Welles en La Guerra de los Mundos, lo que demuestra uno de los segmentos más rupturistas de la película ya estaba en la obra anterior del director, incluso en su filmografía posterior muchos de los temas que estaban en El Ciudadano Kane vuelven a aparecer en sus películas, desde Sed de Mal hasta Al Otro lado del viento: personajes que reconstruyen su pasado y como el poder corrompe al ser humano.

La pregunta es: ¿Cómo llega el guión de Mank a manos de David Fincher?. El mismo fue escrito por su padre, Jack Fincher, quién falleció en el año 2003. Reconocido guionista y periodista estadounidense había escrito para varias revistas y publicaciones periódicas, destacándose como jefe de la revista Life en San Francisco. Escribió una vez una película biográfica de Howard Hughes antes de que su guión finalmente se fusionara con el proyecto que se convirtió en El Aviador de Martín Scorsese. El guión de Mank estaba originalmente programado para ser filmado en 1990, pero no pudo realizarse hasta 2019, cuando su hijo se hizo cargo de llevar adelante el proyecto.

 ¿Quiénes aparecen en Mank?

Hasta los más cinéfilos nos perdimos en Mank, el homenaje en blanco y negro de David Fincher al cine clásico y, sobre todo, a Ciudadano Kane y su guionista, Herman MankiewiczMank cuenta los entretelones creativos y políticos, censura incluida, que tuvieron Orson Welles y el guionista de la cinta para realizar una de las mejores películas de la historia del cine. Ciudadano Kane hablaba, nada más y nada menos, que del magnate de los medios de comunicación.

Mank

Es el guionista Herman Mankiewicz, al que llamaban Mank en la industria del Hollywood de finales de los 30 y principios de los 40. En la película lo interpreta el actor Gary Oldman. Pasó de trabajar para la revista The New Yorker a mudarse a Hollywood para escribir guiones de películas para Paramount Public Studios. Sus libretos más famosos son Cena a las ocho de George Cukor, En este mundo traidor de Van Dyke, entre otros muchos. Un tipo carismático, cuya carrera declinó a causa de su alcoholismo. Pasó por numerosas clínicas de desintoxicación, en algunas de las cuales escribió algunos de sus guiones. El nieto de Mank, Ben Mankiewicz, sale en la película, hace un cameo, el presentador de los Oscar.

Orson Welles

Era el niño prodigio de aquel entonces, que tras conmocionar a los estadounidenses con La guerra de los mundos, ese formato radiofónico que revolucionó todo, quiso dar el salto al cine. Tenía 25 años cuando rodó la El Ciudadano Kane. Contrató a Mank para el guion y al final, lo quitaron de los créditos. Acusado de comunista, propio de la época del McCarthismo, que refleja en cierta manera la película, se fue a Europa años después de estrenar Ciudadano KaneLa Dama de Shanghái, Campanadas a medianoche, Sed de mal, una versión de Don Quijote, varias adaptaciones de Shakespeare son parte de su legado cinematográfico. Es uno de los directores más admirados y copiados de la historia del cine. Welles fue también actor, en la película lo interpreta Tom Burke.

William Randolph Hearst

El gran magnate de la prensa (aún sobrevive el grupo Hearst). Ningún actor podría darle la frialdad y el enfoque que le da Charles Dance, el patriarca de los Lannister en Juego de Tronos. La idea de Orson Welles fue retratar su vida y su poder en Ciudadano Kane. Hearst no solo tenía propiedades y empresas, inventó el amarillismo, un periodismo que mezcla titulares incendiarios, alejados de la neutralidad y rigor periodístico, con noticias de interés humano. También uno de los grandes precursores de las fake news, recuerden que fue su periódico el que subió la tensión entre EE. UU. y España tras la voladura del Main en Cuba, solo para vender más. Trató de entrar en política y de manipular a los espectadores con la estimable ayuda de Hollywood, como vemos en Mank. Estaba casado con la actriz Marion Davis.

Marion Davis

Amanda Seyfried interpreta a la pareja de Hearst. Estrella de cine clásico de Hollywood, desde el cine mudo hasta el sonoro. Siempre estuvo en boca de todos por su relación con el magnate y se habló de su posición privilegiada como actriz. Hearst la colocó en un puesto fijo en un estudio de cine y ordenó a todos los medios de comunicación de su empresa que hiciesen buenas críticas de ella y sus películas. Algo que parodiaba Welles en Ciudadano Kane, con la esposa cantante del personaje, que canta fatal. Pero Davis sí tenía talento, como demostró en La que paga el pato o la exitosa La hermana del rey.

Louis B. Meyer

Lideró la MGM (Metro-Goldwyn-Mayer) y gobernó todo Hollywood con mano de hierro. El actor Arliss Howard interpreta a este empresario, al que vemos dando clases sobre lo que es el entretenimiento por los pasillos de la productora. Íntimo amigo y colaborador de Hearst, bajaba los salarios, mientras vivía rodeado de lujo. Su trabajo consistía en darle al público a las mejores estrellas de la época, que quedaban atadas con contratos abusivos. Sus películas tenían finales felices, épica y eran sumamente conservadores. Votante republicano, era un tipo muy tradicional. Memorable en Mank es la frase suya, tras conocer que Hitler estaba matando a los judíos en Alemania: «no podemos prescindir del mercado alemán». Su imperio acabaría cayendo en los años 50.

David O. Selznick

Fue el productor de películas como Lo que el viento se llevó, Duelo al sol o Rebeca.  Nació en el seno de una familia judía de Pensilvania. Su padre era un distribuidor de películas de la era del cine mudo, por lo que estuvo relacionado con el negocio del cine desde muy pequeño. En 1926, Selznick se mudó a Hollywood y utilizando los contactos que tenía su padre logra comentar a trabajar como ayudante de montaje en la Metro Goldwyn Mayer. En 1928 se traslada a la Paramount Pictures en 1928, hasta que en 1931 logra ser contratado como jefe de producción por la RKO. Pero Selznick ambicionaba tener su propia productora, con los correspondientes estudios, para competir y tratar de igual a igual a la MGM o a la RKO. De esta manera, en 1936 logra llevar a cabo su sueño, creando Selznick International Pictures.

Irving Thalberg

Conocido como «el chico de oro», fue uno de los grandes productores de aquellos años. Thalberg estableció la película de productor. Murió joven, a los 37 años, pero su trabajo sirvió para consolidar hasta nuestros días el poder de la figura del productor, el que rechaza los créditos pero es dueño absoluto de la película. Su figura y la de Selznick tienen mucha miga en Mank, una película en la que Fincher reflexiona sobre la autoría. Empezó en Universal, pero a los 25 años ya era el vicepresidente y jefe de producción de Metro Goldwyn Mayer (MGM). Supervisó títulos como El gran desfile, de King VidorBen-Hur, Una noche en la Ópera. Fue el responsable de los noticieros falsos para hundir al candidato demócrata en California, el escritor Upton Sinclair.

Upton Sinclair

La figura de este escritor y político es fundamental para entender muchas de las cosas que suceden en la trama de Mank, algunos diálogos o escenas, y para comprender la situación política de la época. Autor de novelas como Petróleo (que décadas después llevó al cine Paul Thomas Anderson con el título de Petroleo Sangriento,) La jungla o Los dientes del dragón. En la época que retrata Fincher, Sinclair se presentó a las elecciones por el Partido Demócrata. De ideas socialistas, pretendía mejorar las condiciones de los trabajadores y denunciar la corrupción de los grandes magnates del petróleo, así como el racismo de la sociedad americana. Toda la manipulación informativa de Hearst, ayudado por Hollywood, fue para borrarle del mapa.

John Houseman

Actor y productor nacido en Rumanía. Junto a Orson Welles fundó la compañía teatral Mercury Theatre cuyo éxito llevó a ambos a Hollywood. No aparece acreditado en el guion de Ciudadano Kane, sino que figura como supervisor. Lo cierto es que permaneció unas semanas aislado en el desierto con Herman J. Mankiewicz para ayudarle a concentrarse y también evitar que el guionista no practicara demasiado una de sus aficiones favoritas: beber. Años más tarde, en el 73, ganó el Oscar a mejor actor de reparto por Vida de un estudiante. En la película su personaje es interpretado por Sam Troughton.

Joseph Mankiewicz

El hermano de Herman J. Mankiewicz, que fue uno de los nombres más importantes del Hollywood clásico, consiguiendo más éxitos que su hermano mayor. Trabajó en la Metro y allí escribió los guiones de Cuando el diablo asoma, Cleopatra o La malvada  y produjo decenas de películas, entre ellas, Historias de Filadelfia. En Mank es la persona que trata de disuadir al guionista de escribir la obra sobre Hearst. Digamos que le ofrece un ligero soborno. Tuvo que irse a la 20th Century Fox para poder cumplir su verdadero sueño: convertirse en director. Y así lo hizo, con películas tan aclamadas como la oscarizada Carta a tres esposasEva al desnudoLa condesa descalza o la famosa Cleopatra. Interpretado por Tom Pelphrey.

Rita Alexander

Es el personaje de Lily Collins. La mecanógrafa que ayuda a escribir a Mank el guion de Ciudadano Kene. «Rita Alexander fue un personaje real pero no he encontrado mucho sobre ella», ha explicado la actriz a la prensa. «En todo caso no era una estrella de Hollywood, sino una mujer trabajadora que fue a parar a la industria del entretenimiento pero que no tenía miedo de decirle a su jefe lo que pensaba a la cara».

S. J. Pearlman

Guionista de la Metro Goldwyn Meyer. Considerado uno de los grandes humoristas norteamericanos, que ha influido mucho en Woody Allen, por ejemplo. Es uno de los guionistas que aparecen en Mank, cuando el protagonista visita la Metro. La vuelta al mundo en 80 días, con Cantinflas, Pistoleros de agua dulce o Venus era mujer, son algunos de sus títulos.

Charles Lederer

Interpretado por Joseph Cross. Fue un guionista y director de cine estadounidense. Nació en una prominente familia teatral en Nueva York, y después de que sus padres se divorciaron, fue criado en California por su tía, Marion Davies, actriz y amante del editor de periódicos William Randolph Hearst. Se casó con la exmujer de Orson Welles y fue muy amigo de este. Tanto que, según cuenta el escritor Gore Vidal, fue Lederer quien contó a Welles que Hearst llamaba «Rosebud» al clítoris de su amante, Marion Davis, la tía del susodicho. Rosebud es la palabra clave de Ciudadano Kane. Fue el escritor de Los caballeros las prefieren rubias o Luna nueva.

Ben Hecht

Fue un guionista, director, dramaturgo y novelista. Llamado «el Shakespeare de Hollywood», recibió créditos en la pantalla, solo o en colaboración, por las historias o guiones de unas 70 películas. Como autor prolífico, escribió 35 libros y creó algunos de los guiones o piezas de teatro más exitosas de Estados Unidos. Ganó el Oscar por La ley del Hampa y escribió junto a McArthur el libreto de Cumbres borrascosas. En la película es interpretado por Jeff Hams.

Eddie Cantor

Cantante, escritor y actor, comenzó en el vodevil y acabó en el cine. Participó en títulos como Torero a la fuerza, ¿Hombre o ratón? o El chico millonario. Cayó en el olvido por denunciar la política de Hitler y solo vio el veto levantado cuando América entró en la Segunda Guerra mundial.

George S. Kauffman

Kaufman viajó a Hollywood, que odiaba, en 1935, por petición expresa de los hermanos Marx, quienes habían engatusado al supervisor de producción de MGM Irving Thalberg para que lo contratara. Thalberg había garantizado a Kaufman al menos 100.000 dólares para que se marchara de Nueva York a Culver City. Cuando Kaufman llegó al estudio, Thalberg le pidió una sinopsis del guion de Una noche en la ópera.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *