[Reseña] Los que no quieren ver de Graciela de Luca.

Se estrena el Cine Gaumont, el emotivo documental que sigue a Natalia y a Daniel, una pareja de no videntes deportistas y su lucha diaria contra una sociedad que no los ve.

LOS QUE NO QUIEREN VER (Argentina/2022). DIRECCIÓN: Graciela De Luca. GUiÓN: Fabio Zurita, FOTOGRAFÍA Y CÁMARA: Virginia Rojas, JEFE DE PRODUCCIÓN: Damián Wolinsky, SONIDO: Carlos Lasso, MONTAJE: Marcos Vellano, DISEÑO DE SONIDO: Pablo Vietri, MÚSICA: Fernando Monteleone, PRODUCTOR PRESENTATE: Fabio Zurita, PRODUCTORA EJECUTIVA: Mónica Amarilla, ASIST. PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Paula Otero, DISEÑO GRÁFICO: Gabriela Zorrosa, SUBTÍTULOS CLOSED CAPTION: True Subtitles, AUDIODESCRIPCIÓN PARA CIEGOS: Percepciones Textuales. Apta para todo público.

“…la ceguera también es esto, vivir en un mundo donde se ha acabado la esperanza”, reflexiona Saramago en su novela Ensayo sobre la ceguera. Perder un sentido tan vital como es la vista acabaría con toda esperanza de para nosotros, quienes disfrutamos de ir al cine y lo visual juega un papel fundamental en nuestras vidas. Pero Natalia y Daniel nos demuestran que no es así que la falta de un sentido tan vital no es un impedimiento y que la esperanza es lo último que se pierde.

Los que no quieren ver sigue la vida de ambos, quienes han sufrido progresivamente la pérdida de la vista. Natalia y Daniel transitan su vida en pareja, tienen deseos y necesidad que la sociedad no ve. Ambos practican deporte, ella goalball y él, fútbol en el Club Atlético Huracán.

En la intimidad cotidiana nos muestran cómo perciben el mundo, y cuáles son sus sueños, porque para ellos, la ceguera nunca fue un impedimento. De repente, un imprevisto cambiará todo, imponiéndose y obstaculizando lo que la ceguera no pudo. Daniel necesitará un transplante de riñon y entrará en lista de espera en el INCUCAI.

La directora recoge testimonios, los acompaña en el día a día logrando que el espectador se sumerja en su vida y comparta sus vivencias. De esta manera, Los que no quieren ver le da visibilidad a lo diferente; se adentra en el mundo de los ciegos y permite construir un retrato íntimo de cada uno, logrando así que cualquier evaluación que uno pueda hacer desde los planos técnicos o narrativos queden de lado, porque la historia de Natalia y Daniel es emotiva, profunda y, por sobre todas las cosas, aleccionadora.

Nuestra puntuación
Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *