Taranto de Víctor Cruz.

Luego de presentarse en el BAFICI 2021, se estrena en el Cine Gaumont, Cine Ar TV y Cine Ar Play, el documental que retrata la contaminación de una gigante empresa del sur de Italia.

Taranto es una ciudad meditarranea ubicada en el sur de Italia.

Dirigida por el documentalista Víctor Cruz (¡Que vivas 100 años!) el filme Taranto, en referencia a la ciudad mediterránea del sur de Italia, testimonia y denuncia la contaminación ambiental que provoca la acería ILVA. El desastre ecológico ha llevado a la zona a una crisis sanitaria y social que ya ha causado una larga lista de víctimas. A eso se le suma cuando, al conseguir el cierre parcial de la fábrica, los habitantes confrontan a los trabajadores, por el cierre definitivo de una fuente de trabajo, pero al mismo tiempo, una fuente de contaminación que sólo ha generado muerte y destrucción.

Mientras un polvo negro se esparce sobre los techos y el suelo cubriendo las lápidas del cementerio de la ciudad de Taranto. Estas partículas de polvo mineral, explica un vecino, vienen de ILVA, la fábrica de acero, cuyas chimeneas humeantes no han dejado de emitir gases tóxicos durante más de sesenta años. A solo cien metros de la fábrica, se encuentra el barrio de Tamburi, donde viven unas 18.000 personas, quienes han sufrido los peores embates de la contaminación. El suelo está contaminado, el viento esparce el polvo por todo el barrio, pero el agua también ha sufrido el envenenamiento con derrames de una sustancia oleosa y alquitranada que fue alojándose en el fondo del mar. La fauna marina, y en especial, los mejillones, han sido contaminados por la dioxina, y sin embargo los siguen vendiendo en puestos callejeros y restaurantes.

Taranto era un tesoro escondido de Italia, un lugar privilegiado para el turismo, una ciudad que nació como un acto de amor y que hoy es un veneno para sus habitantes. El progreso, la industria y las consecuencias de sus emisiones tóxicas y sus residuos han convertido aquel lugar paradisíaco en un páramo desolado y desierto, donde los niños no pueden jugar en los jardines, y cuando sopla el viento norte que esparce el polvillo, haciendo que los habitantes deban permanecer puertas adentro. El documental le da voz a los testigo de la catástrofe de la lenta masacre llevada adelante por la gigantesca empresa.

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