Yo Nena, Yo Princesa de Federico Palazzo.

El jueves 28 de octubre se estrena en Espacios INCAA, Cine Gaumont y otras salas nacionales la adaptación cinematográfica del libro homónimo de Gabriela Mansilla.

Eleonora Wexler y Juan Palomino protagonizan Yo Nena, Yo Princesa

En 2013 sucedió un hecho histórico en Argentina: Luana, una niña trans-género, obtuvo su documento con el cambio de género de varón a mujer y el nombre que había elegido. Un hecho sin precedentes que marcó un antes y un después en la búsqueda de derechos para las personas trans. Pero no fue fácil el camino que tuvo que transitar Luana y Gabriela Mansilla, su madre, para lograr ser reconocida como ella se percibía, como una niña. Todo el proceso de aceptación y de lucha de una madre, Gabriela lo plasmó en un libro cuya adaptación cinematográfica llega a los cines.

El papel de Gabriela Mansilla es interpretado por Eleonora Wexler, quien se pone en la piel de una madre que comprende que ni médicos, ni psicólogos, encuentran la causa de los padecimientos de uno de sus hijos mellizos. Desesperada recorre y busca soluciones hasta que descubre que todo se debe a que Manuel no se identifica con el sexo que le asignaron al nacer. Emprende así una lucha interminable para que sea respetada su identidad de género, ya que es una niña trans.

Acompañada por un elenco de lujo, que reúne actores del calibre de Juan Palomino, Paola Barrientos, LIdia Catalano, Valentina Bassi, Hector Bidonde, entre otros, el director logra componer un conmovedor relato de una madre luchando por que el deseo de su hija sea respetado. Con una potente actuación de Eleonora Wexler, el fim recorre las distintas situaciones que se van dando cuando una sociedad no está preparada ni para contener o asesorar a los padres. Luego de recorrer a «supuestos» especialistas a luz de esperanza aparece cuando la Comunidad Homosexual Argentina se involucra en la cuestión. Pero lo que comenzará ahí es la lucha por algo tan simple como el DNI.

El film se construye como una historia real de amor y de lucha inagotable, pero también es un abordaje inteligente, que hace gala de una profundidad psicológica para abordar las masculinidades y los estereotipos que rodean el universo de Luana. Las convincentes actuaciones de Juan Palomino, como un padre al que le cuesta aceptar la condición de su hija, en contraposición con la de Eleonora Wexler, como la madre que percibe algo distinto en su hija y que nota la infelicidad con el género asignado. Pero quien se luce en su papel es Isabella G.C, en su notable proceso de transformación y de ruego permanente por ser aceptada como una nena.

Fernando Palazzo logra abordar con mucha convicción la difícil problemática trangénero. Aunque se apoya en un relato real, escrito por alguien que lo vivió en primera persona, logra transmitir la angustia de los progenitores de la niña en cada plano y en cada una de las escenas. Gracias al trabajo detrás de cámara Yo Nena, Yo Princesa nunca pierde su delicadeza ni su humanidad, dejando como saldo un film esperanzador para aquellos que luchan día a día por el derecho a la identidad y aleccionador para todos aquellos que se niegan a entenderlo.

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